Hace 20 años nacía el MST. Desde ese momento hasta hoy hemos venido participando en la lucha política y social, construyendo un partido socialista y revolucionario que es de los principales partidos de izquierda de nuestro país. Una herramienta que te invitamos a conocer y fortalecer.

Guillermo Pacagnini
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.Hace 20 años fundamos el MST, y aunque el tango dice que 20 años no es nada, en la vida política es un tiempo más que considerable. Muchas organizaciones sucumben mucho antes, otras perviven como pequeños grupos sectarios o marginales y otras se adaptan a las modas de turno. Quienes construimos el MST, con aciertos y errores, estamos orgullosos de haber sido parte de los principales hechos políticos y de la lucha de clases y de continuar interviniendo en la realidad. Jugándonos por entero a la causa de los trabajadores y el pueblo, convencidos de que lograr transformaciones en sentido socialista no solo es necesario sino posible. Sin creer que es una tarea fácil ni menos aún que de antemano esté asegurada. Lo que creemos es que hace falta construir una herramienta política que pelee por un objetivo socialista y revolucionario, y que dispute en todos los niveles de la lucha política y social.
Tres hitos fundamentales en nuestra historia
Nuestra vida reciente estuvo jalonada por los grandes cambios en la lucha de clases a nivel internacional y de nuestro país. Es así que nacimos a partir de la crisis y estallido del viejo MAS, que luego de la muerte de Moreno fue abandonando esa tradición y dio respuestas equivocadas a los fenómenos pos caída del muro de Berlín y el estalinismo en el mundo. Para nosotros, a pesar de la contradicción que implicó la campaña del imperialismo sobre el “fracaso del socialismo”, por el hundimiento de ese aparato burocrático se abría una gran oportunidad para la construcción del partido que necesitan las masas. El MST nace en 1992, justamente un 1º de mayo, peleando dentro del MAS por estas posiciones, y luego construyendo la corriente que fundara Moreno, que pelee por las masas, sea internacionalista, rechace el sectarismo y el oportunismo y bregue por un régimen sano de partido. Esa pelea principista, puso las bases para hacer una nueva dirección y un nuevo partido que recoja ese bagaje y salga de nuevo a la palestra. Los difíciles comienzos del MST nos encontraron en las primeras peleas contra Menem y la campaña contra la jubilación privada.
Un segundo hito fue el Santiagueñazo de fines de 1993. Ese giro en la situación nacional que fue para Menem el inicio de su debacle. Nosotros definimos intervenir a fondo en esta realidad, dando un giro importante en la construcción del partido y su dirección. Así, nos extendimos en todo el país al calor de los distintos provincialazos; siendo parte dinámica en la juventud y tuvimos un papel importante en las grandes movilizaciones contra la Ley Federal y de Educación Superior y en la debacle de la Franja. En el movimiento de derechos humanos, escrachando a los genocidas y propiciando la cárcel y el castigo. También aportamos a las camadas de nuevos delegados y dirigentes del movimiento obrero.
El tercer hito, sin dudas fue el Argentinazo de 2001 del cual sacamos importantes conclusiones. Desde allí definimos una Juventud Socialista pegada a las luchas obreras y también respondiendo a las necesidades de los estudiantes, echando a la Franja de la FUBA encabezando el Frente 20 de Diciembre. El Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive organizando la pelea por asistencia y trabajo genuino, la corriente sindical con la que nos hicimos fuertes en el transporte, la Lista Lila en docentes y luego ayudando a conformar la Lista 1 dando pelea en la CTA sobre la necesidad de una central democrática y combativa para lograr una nueva dirección de nuestra clase. Por supuesto, también nuestra confluencia en el Movimiento Proyecto Sur, como parte de nuestra pelea por poner en pie una alternativa amplia y transformadora.
Desde 1944, la continuidad de una tradición
Si bien el MST cumple 20 años desde su fundación, nuestra organización tiene sus raíces y expresa una tradición con casi 70 años de existencia en Argentina: la corriente trotskista de Nahuel Moreno.
Desde aquel 1944, cuando el GOM comenzó la implantación en las barriadas de la zona sur del conurbano, metiéndose de lleno en los conflictos del gremio de la carne y haciendo las primeras experiencias en el seno del movimiento obrero. Con Palabra Obrera y la búsqueda de una política hacia el peronismo, sin caer en oportunismos ni sectarismos que terminaban debilitando a nuestra clase y a los revolucionarios. Peleando en el Cordobazo, por derrotar a la dictadura, y por aprovechar el crecimiento del clasismo para avanzar en la construcción de una nueva dirección para los trabajadores. Desde el PRT-La verdad debatiendo frontalmente con los sectores que propugnaban el método foquista, aislándose del movimiento de masas, facilitando la represión y renegando de la necesidad de construir partido. Batallando por la personería político-electoral del PST para ponerla al servicio de una alternativa de los trabajadores, frente al PJ, la UCR y demás variantes patronales. Desde la clandestinidad, soportando el asesinato de más de 100 compañeros por la Triple A y luego por la dictadura, siendo parte de la organización de los familiares, poniendo abogados para pedir por los desaparecidos y visitar a los presos de todas las corrientes; pero siempre acompañando la experiencia que iban haciendo los trabajadores con el gobierno militar, pegados a sus luchas. Tras la revolución democrática que echó a patadas a los milicos en el ´82, lanzándose a construir el MAS como un fuerte partido enraizado en el pueblo trabajador. Acompañando este camino, con la permanente búsqueda de confluir internacionalmente con los sectores que venían dando batalla por la revolución y el socialismo en sus países.
Son casi 7 décadas defendiendo una tradición política. La de una corriente que, con sus aciertos y también con sus errores, ha dejado la vida de generaciones de cuadros y militantes, en pos de la construcción de un partido revolucionario que dispute por amplios sectores de los trabajadores y el movimiento de masas, rechazando las pequeñas capillas sectarias y sus gurúes de miniatura; así como las construcciones que viven haciendo de soporte izquierdo al régimen.
La necesidad de ser cada día más internacionalistas
Reconocemos el año 1944 como el de origen de nuestra corriente fundada por Nahuel Moreno. Pero en sus propias palabras: “No fue hasta el año 48 que comenzamos a intervenir en la vida de la Cuarta Internacional, participando en su Segundo Congreso. Consideramos éste el paso teórico político más importante dado por la organización argentina”
Como su incansable derrotero construyendo, explorando permanmentemente la unidad y respondiendo a los vaivenes de la situación mundial, pero con la firme estrategia de construir una corriente internacional en el puesto de mando. Esa fue la tradición y convicción que continuamos desde el MST construyendo a nivel internacional, en Bielorrusia, Francia, Venezuela, Brasil, Perú y otros lugares y ahora en un avance muy importante para nosotros confluyendo en un acuerdo político con la IV internacional.
Para construir una alternativa amplia, unitaria y anticapitalista, vení al MST
El Argentinazo del 2001 produjo un cambio grande en nuestro país y también repercutió en todas las organizaciones de izquierda política, social y sindical. Ese hecho tremendo de la realidad nos hizo reflexionar sobre la ausencia de una herramienta política con peso suficiente en los trabajadores y el pueblo como para transformarse en una alternativa y disputar el poder. Constatamos que eso impidió que las luchas y los nuevos procesos sociales barriales, piqueteros, de nueva dirección sindical y otros pudieran desarrollarse y dar saltos de calidad.
En el camino de avanzar en la disputa por una franja de masas y la construcción del partido, ajustamos nuestra política, organización y régimen interno a la nueva etapa y lamentablemente un pequeño sector se retiró por una gran incomprensión de los cambios que había que hacer. Porque desde el 2001 se vive una nueva etapa y un espacio sin precedentes para construir una alternativa amplia, de izquierda, antiimperialista y anticapitalista con peso de masas y a caballo de ir forjando esa herramienta amplia ir fortaleciendo un partido socialista y revolucionario como el MST. El kirchnerismo no pudo cortar este proceso y ahora el espacio se ensancha de la mano del desgaste K y este aniversario se inscribe en una de las mayores oportunidades que dan este marco nacional y la crisis del paradigma capitalista a nivel mundial.
La herramienta que queremos construir
Peleamos por construir una alternativa anticapitalista amplia para disputar franjas de masas, alejada del oportunismo y del sectarismo. No concebimos el atajo oportunista de que para hacer una alternativa grande hay que apoyar gobiernos capitalistas como lo hizo el PC con el kirchnerismo o integrar a variantes del régimen como la del FAP que no levanta salidas de fondo. Tampoco creemos que sirvan las construcciones autorreferenciales y sectarias que postulan sectores de la izquierda como el FIT, que se niegan a empalmar con corrientes que provienen de tradiciones distintas a las de la izquierda. Estamos empeñados en construir una alternativa con un claro programa antiimperialista y anticapitalista que pueda ganar peso de masas a partir de la confluencia con todos aquellos sectores provenientes del nacionalismo popular, antiimperialismo y también de la izquierda que quieran integrar algo amplio donde se respeten diferencias e identidades. Para que en el próximo argentinazo haya una herramienta con peso para disputar.
En este aniversario te invitamos a sumarse a nuestro partido para que juntos hagamos cada vez más fuerte esta herramienta.
