Pacagnini sobre los dichos de Scioli: “No hay mucho que pensar, la SIDE no se puede reformar, se debe disolver ya”

Guillermo Pacagnini, precandidato a gobernador bonaerense por el MST Nueva Izquierda y dirigente de la CTA, criticó duramente los dichos de Scioli: “Ahora que hay una crisis fenomenal, el gobernador y candidato K, habla de repensar la SIDE. No hay nada que pensar, la mafia no se puede reformar. La SIDE es un antro de mafiosos, represores y corruptos al servicio del gobierno de turno, para perseguir, infiltrar y espiar a opositores políticos y sindicales y a la izquierda”.

Pacagnini concluyó reclamando “la apertura de todos los archivos para que se sepa la verdad sobre la AMIA y la inmediata disolución de la SIDE”.

 

Pacagnini sobre el debut del impuestazo inmobiliario: “Scioli castiga a los trabajadores y a la clase media y sigue favoreciendo a los dueños de la provincia”

El precandidato a gobernador por el MST/Nueva Izquierda y dirigente gremial de la salud Guillermo Pacagnini, criticó el debut del impuestazo inmobiliario en la Provincia: “Con el impuestazo mayor al 30%, Scioli transforma el derecho popular a tener una vivienda en un verdadero privilegio. Castiga a los trabajadores y a la clase media no sólo con el inmobiliario, sino gravando el salario y el consumo, mientras los ricos de la provincia no sólo no aportan un centavo, sino que se los premia con subsidios”.

Pacagnini recordó que la ley impositiva fue votada a fines de 2014 junto al presupuesto de ajuste por el oficialismo con el apoyo de la oposición tradicional y reclamó: “Hay que dar vuelta la taba. Proponemos una urgente reforma tributaria para que se anulen el IVA y el impuesto al salario, se rebaje drásticamente el inmobiliario para las viviendas populares y se apliquen fuertes impuestos a los dueños de la provincia: los grandes empresarios, banqueros y terratenientes. Esa plata se necesita para salario, trabajo, salud, educación y justicia”

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Sobre el colchón de la gobernabilidad el gobierno busca oxigenarse

IMG_6653Guillermo Pacagnini

Sin modificar el marco de fin de ciclo en el que se encuentra actualmente como proyecto político gobernante, en las últimas semanas se puede observar que el kirchnerismo viene desarrollando una serie de iniciativas buscando reacomodarse y a la vez concretar hacer los deberes que demanda la crisis capitalista.

Las cosas no son lo que parecen

Debemos reconocer que mientras gozó de un marco económico favorable, este gobierno logró fabricar una imagen progresista que despertó ilusiones de cambio. Pero ese crecimiento operado durante la época de vacas gordas en tiempos de Néstor Kirchner, no fue redistribuido precisamente hacia las necesidades populares, sino hacia las ganancias de las corporaciones multinacionales. Por ello, cuando llegó la crisis capitalista internacional, Cristina fue girando «a la derecha» para aplicar un ajuste más directo sobre los trabajadores y sectores populares y a la par de ello fue derrochando ese capital político acumulado durante el gobierno de su marido. Pese a ello, si bien el doble discurso ya no convence como antes, la presidenta intenta encubrir las medidas de ajuste y entrega con un barniz progresista que aún genera algunas dosis de confusión.
Veamos:
Fondos Buitres. Se desplegó una fortísima campaña, que incluyó actos y discursos dentro y fuera de Argentina para esconder que les vienen pagando y les van a pagar a todos.
Código Civil. Aquí se lanzó otra campaña, diciendo que se buscaba consolidar derechos adquiridos. La realidad es que se le hicieron vergonzosas concesiones a la Iglesia Católica y se afectaron derechos de los trabajadores, por ejemplo en la justicia laboral.
Ley de Hidrocarburos. Esta iniciativa, que se estará debatiendo y tal vez aprobando cuando esta edición esté publicada, fue presentada como la llave al autoabastecimiento energético. La realidad es que se trata de una escandalosa entrega de los recursos naturales a la corporación yanky Chevron, que además de saquearnos nos va a contaminar con la aplicación del fracking.
Código procesal penal. Como con las demás, aquí se hablará de la inclusión y los derechos humanos, pero se avanzará en la deportación de extranjeros, en más propuestas de «mano dura» y en figuras como «conmoción social», emparentadas con los planteos de la Ley Antiterrorista, que podrán utilizarse para atacar los reclamos populares.
En síntesis, lejos de cuidarnos de la derecha, es el propio gobierno el que profundiza un rumbo marcadamente conservador, tanto en la economía como en la política interior y exterior. Sin lugar a dudas, los presupuestos nacional y provinciales que se están votando con diversos grados de acuerdo entre oficialismo y oposición, son la radiografía de la economía real y de la voluntad de hacerle pagar al pueblo los platos rotos de la crisis.

Lejos de todo progresismo

Si el oficialismo, pese a su fuerte desgaste, tiene todavía márgenes para concretar esas iniciativas antipopulares se debe centralmente a dos motivos. Por un lado, hay que subrayar la nefasta actitud de la burocracia sindical. Ya no sólo hablamos de Caló, Yasky y sus amigos. También Moyano y Barrionuevo metieron ‘violín en bolsa’ y en lugar de darle continuidad a los paros generales, están abonando a algunos de los proyectos políticos patronales y hablando de la reunificación de la CGT, para ver cómo se acomodan con el próximo gobierno.
Pero la otra clave del reubique del gobierno es el rol de las distintas variantes de oposición que el establishment viene fabricando contrarreloj para crear una alternancia de recambio al kirchnerismo. Ni Massa que aparecía como una de las grandes novedades, no termina de enamorar, Macri sigue tratando de vertebrar un proyecto nacional buscando alianzas con los radicales y UNEN se debate en una profunda crisis. La realidad es que ninguno de ellos logra aglutinar una opción dinámica y atractiva porque sólo proponen hacer más serio y creíble el mismo modelo capitalista, sin salida real para los problemas que sufrimos los trabajadores y el pueblo. La mayoría de las veces terminan apareciendo a la derecha del propio gobierno. Así lo han hecho con las cuestiones arriba mencionadas, acompañando, dando quórum o defendiendo a las corporaciones. Es evidente que no logran despegar en las encuestas como claras opciones, al punto que si hoy fueran los comicios, podría ser el oficialismo quien gane en primera vuelta de la mano de Scioli. Pero tanto unos como otros muestran que no tienen nada que ver con los intereses del pueblo trabajador. Sin dudas quienes creyeron que la década que se inició con el kirchnerismo traía un proyecto de resistencia al imperialismo y de renovación de la vieja política y comenzaron a desencantarse con el giro hacia el ajuste y la entrega que se empezó a dar con el gobierno de Cristina, se encaminarán a una nueva frustración de la mano de Scioli y los personajes del viejo PJ que hoy se proponen para timonear el Frente para la Victoria.
Más allá de los debates y matices que podamos tener, fraternalmente invitamos a quienes hoy siguen buscando un verdadero cambio, a debatir abiertamente nuestras propuestas y sumarse a la construcción de un nuevo proyecto de izquierda en el país con el MST Nueva Izquierda.

 

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DECLARACIÓN DE CICOP SOBRE EL PROYECTO DE PRESUPUESTO BONAERENSE 2015

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El jueves 23 Paro provincial y movilización a la Gobernación

DECLARACIÓN DE CICOP SOBRE EL PROYECTO DE PRESUPUESTO 2015 EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Hace unos días ingresó el Presupuesto 2015 a la Legislatura provincial. Si algo hemos aprendido los trabajadores de la salud es que esta Ley de Leyes no es algo abstracto que no nos involucra, sino que, por el contrario, nos implica directamente, siendo la que va a determinar en qué situación se va a encontrar nuestro sector el próximo año.

Seguramente durante estos días los distintos ministros, entre ellos el de Salud, irán a la Legislatura a defender un presupuesto que, a todas luces, les debería resultar indefendible. Esperamos que a los legisladores también les interese escuchar a los trabajadores de la salud, a los efectos de poder entender fehacientemente cuáles son las condiciones en que estamos trabajando y cómo es la salud que se está brindando a los bonaerenses.
La primera cuestión que resalta al leer este proyecto es que es claramente mentiroso, coyuntural y demagógico.
Decimos que es mentiroso porque, como ya viene sucediendo, no contempla la pauta salarial, siendo que en los años anteriores el gobernador, haciendo uso de los superpoderes que le permiten redireccionar partidas a su antojo, destinó el 70% de lo presupuestado a pagar sueldos.

También lo definimos como coyuntural y demagógico porque, ante un legítimo reclamo de seguridad de la población, responde con un aumento del 66% para seguridad y la propuesta de incorporación de 25.000 agentes. En primer lugar, sabemos que esto no es real y que, como en todas las áreas, la mayor parte de estos recursos serán utilizados para pagar sueldos. Por otra parte, sin negar la necesidad de incorporar más agentes, tenemos muy claro que es imposible combatir la inseguridad sin políticas públicas inclusivas y, como lamentablemente viene sucediendo en la gestión Scioli, una de las principales características de este presupuesto es la falta de inversión en Educación, Salud y Políticas Sociales.

También resulta falaz cuando nos habla de una provincia desendeudada, mientras continuamos acumulando deuda y se sigue utilizando parte de este presupuesto sólo para pagar una parte de los intereses.

Enfocándonos en nuestro sector, vemos que durante la gestión de este gobernador Salud pasó de recibir el 6,96% en el año 2008 al 6,77% en el 2014, manteniendo el mismo porcentaje sobre el global en el proyecto para el 2015. Si recordamos que hemos contado con presupuestos que contemplaban un 15% del gasto total para salud, se entiende perfectamente porque llegamos a la situación de colapso en la que nos encontramos.
En lo que hace a cargos, se hace imprescindible una precisión al respecto porque, de confirmarse las inauguraciones de las 7 UPAs y los hospitales nuevos prometidos, el volumen de ingresos se los llevarían casi en su totalidad los nuevos efectores, no contando con la necesaria disponibilidad de nombramientos para el sistema en funcionamiento.

En conclusión, este presupuesto que nos ofrece el Gobierno sólo nos garantiza que en el 2015 los Hospitales y Centros de Salud Públicos continuarán con gravísimos problemas de insumos, de personal y edilicios, todo esto con cada vez menos presupuesto para atender las necesidades sociales de la población y sin poder brindar contención a los grupos más vulnerables. Este combo lleva a una mayor demanda de atención en los servicios públicos con un sistema de salud absolutamente colapsado.

Por lo expuesto, consideramos prioritario aumentar las partidas para Salud y Políticas Sociales en forma inmediata. Opinamos que la única salida posible a esta situación es cambiar la matriz de financiamiento de la provincia, recuperando la coparticipación que no se usa nacionalmente para la inversión social, redireccionando el dinero que se destina a la deuda pública usuraria de la provincia y reformando en forma progresiva la base impositiva para que paguen más los que más tienen.

Es imposible que comencemos a pensar en cómo revertir esta situación sin inyección de dinero. Por eso, desde la CICOP reclamamos un porcentaje para Salud, como mínimo, del 10% del gasto total y algún mecanismo de control sobre el uso de las partidas por parte de la Gobernación. No podemos aceptar que nos digan que no disponen de fondos para hacerlo cuando, día a día, vemos el gasto obsceno que el gobernador Scioli invierte en publicidad oficial, siendo utilizado en beneficio de su propia campaña electoral.
Apelamos a los legisladores de toda la oposición, que son los que tienen la responsabilidad de poner freno a las actitudes irresponsables del gobierno provincial, para que no acepten este presupuesto basándose en un supuesto “pacto de gobernabilidad”. Estamos convencidos de que la principal función de un legislador debe ser mejorar la calidad de vida de los bonaerenses. Es bueno que recuerden que sin Educación, sin Salud y sin Políticas Sociales no hay mejor calidad de vida posible.
Rechazamos públicamente este proyecto y esperamos que, a diferencia de lo que nos viene pasando año tras año, esta vez nos acompañen la mayor cantidad de legisladores posible.