Activo y con plan de lucha: Concretar el Paro Nacional

La CGT lo anunció y ambas CTA lo convocaron y plantearon concretarlo con o sin la CGT. Hay que ponerle fecha ya y prepararlo desde abajo para pararle la mano a Macri y los gobernadores.

Escribe Guillermo Pacagnini

Hace 14 meses que Macri y los gobernadores despliegan un duro ajuste sobre el pueblo trabajador y el paro nacional brilla por su ausencia. No fue por falta de disposición de los trabajadores a la lucha. Al contrario: las tenaces luchas desplegadas -aunque aisladas- y con el único apoyo del sindicalismo combativo y la izquierda, le impidieron aplicar el ajuste en toda su magnitud. Aun así, el precio por la complicidad de la burocracia sindical con Macri y las patronales se paga con miles de despidos, suspensiones, deterioro del salario y empobrecimiento general. El pacto de fin de año, bendecido por el Papa, fue la consumación de esa entrega.
¿Por qué el giro actual? Hay factores concurrentes, como los vaivenes en los pagos prometidos de la plata de las obras sociales, las presiones de algunos sectores empresariales para conseguir medidas sectoriales, la cercanía de las elecciones y la acción del massismo y el PJ que están detrás de esos dirigentes. Pero sobre todo en sus propios gremios sienten la presión de un amplio descontento obrero y popular por los despidos, el tope salarial del 18%, la inflación y los nuevos tarifazos. Y los conflictos en curso los obligan a decir que “algo hay que hacer”.
Las medidas son tardías e inciertas. Muchos sectores venimos reclamando que se adelante la marcha y ya se le ponga fecha al paro. No se puede confiar ni un milímetro en dirigentes que le dieron tregua al gobierno y que, habiendo prometido varias veces un paro si el gobierno vetaba la ley antidespidos, utilizaron la masiva marcha del pasado 29 de abril para descomprimir, frustrar las expectativas de muchos y dejar pasar los despidos y el ajuste. Así no va más. La movilización del 7 debe ser el primer paso de un plan de lucha y un paro activo nacional con continuidad, que es lo que necesitamos para pararle la mano a Macri.

Unificar las medidas del 6, 7 y 8M

Mientras pechamos por el paro general, hay que preparar con fuerza el 6, 7 y 8 de marzo contra Macri. Si esos tres días de lucha salen con fuerza, el 6 con los docentes, el 7 con el conjunto de trabajadores y el 8 con las mujeres, le daremos un fuerte golpe a Macri, fortaleceremos las luchas en curso y estaremos en mejores condiciones para empujar el paro general.
Los docentes tienen planteado el no inicio con paro y los gremios de CGT/CTA llaman a una marcha nacional educativa. La oposición combativa exige que se concrete el paro docente. La FeSProSa resolvió un paro nacional de salud para el 6 y 7 y llama a unificar las medidas de docentes y estatales. La reunión conjunta de la CTA Micheli y la CTA Yasky resolvió movilizar los tres días.
Hay que lograr que se unifiquen esas 72 horas de lucha. No puede pasar como el año pasado, en que docentes y estatales marcharon separados. Hay que rechazar toda maniobra divisionista. La conducción nacional de ATE también debe llamar a parar y unificar durante los tres días.

Un pliego conjunto de reclamos

El programa a reclamar tiene que ser claro. Necesitamos un pliego único que comience por apoyar todos los conflictos, rechace el ajuste, la flexibilización y los despidos, empezando por la reincorporación de todos los compañeros de AGR Clarín.
Estos puntos deben ser parte de un plan de emergencia para que la crisis la paguen los de arriba y no el pueblo trabajador. Se necesita un aumento de salarios, jubilaciones y planes sociales actualizados según inflación. Habría que prohibir por ley los despidos y suspensiones, repartir las horas de trabajo, abrir los libros contables y nacionalizar toda empresa que cierre o despida. Y anular los tarifazos y reestatizar los servicios con control social, repudiar la deuda externa e imponer impuestos progresivos para que la crisis la paguen las corporaciones, entre otras medidas.

Hacia el paro y plan de lucha

 

Desde la Corriente Sindical del MST y nuestras agrupaciones llamamos a los trabajadores a garantizar los tres días de lucha convocados y a reclamar el paro nacional. Las CTA definieron dirigirse a la CGT, pero si ésta recula igual hacer el paro.
Para pararle la mano a Macri y los capitalistas necesitamos ponerle fecha y que el paro sea unitario, articulando con la izquierda, el sindicalismo clasista y los movimientos sociales. Y tiene que ser un paro nacional activo, con movilización a Plaza de Mayo y en todo el país. Y debe tener continuidad, con un plan de lucha discutido y votado en las bases hasta derrotar el ajuste.
Proponemos hacer reuniones de activistas, asambleas, consultas y plenarios en todos los gremios para exigir que se concrete el paro, sin la menor confianza en las cúpulas burocráticas y tomando la preparación en nuestras manos. A la vez proponemos, en el marco de la más amplia unidad de acción para que la marcha del 7 sea masiva, una columna unificada del sindicalismo clasista y de izquierda.

4/11: Jornada nacional de lucha de las CTAs: Marchamos con nuestro programa. Contra el ajuste de Macri, para reclamar un paro nacional y un plan de lucha.

Se acerca fin de año y Macri prepara una Navidad con más hambre. Nuevos tarifazos, cepo a las paritarias y más despidos.

Van 11 meses de gobierno y vemos como Macri y los gobernadores están aplicando un duro ajuste sobre el pueblo trabajador y garantizando plata y reglas de juego para los grandes empresarios.

Pero los trabajadores, los jóvenes y las mujeres venimos protagonizando duras luchas y el cuestionamiento al ajuste viene creciendo. Lamentablemente cuando más necesario es un  paro nacional, la CGT, con la bendición de la Iglesia y la plata de las obras sociales que les dio el gobierno, acaba de enterrar toda promesa de paro y entregar la pelea por la reapertura de paritarias a cambio de un bono miserable, que no llega a los estatales y que la mayoría de los empresarios dice que no va a pagar tampoco en el sector privado. Otra vez traicionan, como lo habían hecho cuando Macri vetó la ley antidespidos. Hay un repudio generalizado al cepo salarial, la inflación, los tarifazos y despidos, pero la CGT le tira un salvavidas a Macri. Una vergüenza.

Queda claro que es por responsabilidad de los dirigentes y no por falta de disposición a la lucha de los trabajadores que el paro no se concreta. Los que prometían parar si el triunvirato cegetista arrugaba, tampoco sacaron los pies del plato, como Pablo Moyano y Palazzo de la Corriente Federal.

El viernes 4 ambas CTAs convocan a una Jornada nacional de lucha con marcha a plaza de Mayo. La convocatoria es sin paro y tampoco se está preparando con fuerza en los lugares de trabajo. El propio Yasky cerró las posibilidades de paro aduciendo que no hay condiciones si no se suma la CGT y CTERA que podría parar los docentes de todo el país, no lo hace, ni siquiera por su propia paritaria que sigue cerrada. Y es lamentable la actitud de la dirección de ATE que directamente dividió al llamar a acciones el 2 y el 16. Después de la masividad de la Marcha Federal y del paro nacional de mujeres queda claro que sobran condiciones, lo que falta es voluntad política en los dirigentes.

Desde la Corriente Sindical del MST, pese a las insuficiencias de la Jornada del 4, vamos a marchar críticamente sumando nuestro programa a los puntos comunes por las paritarias, contra el impuesto al salario, por el cese de despidos, la anulación de los tarifazos, entre otros. Pero vamos a levantar con fuerza el reclamo de un paro activo nacional, con acciones en todo el país y seguido de un plan de lucha.

Por los reclamos urgentes pero también por un programa alternativo obrero y popular: salario, jubilaciones y planes sociales actualizados según inflación; apertura de los libros, reparto de las horas de trabajo y nacionalización de toda empresa que cierre o despida;  reestatizar los servicios con control social, repudiar la deuda e impuestos progresivos para que la crisis la paguen las corporaciones. Y apoyar a los nuevos delegados y dirigentes que surgen desde abajo en el camino de construir una nueva dirección clasista y democrática para el movimiento obrero.

Llamamos a marchar el viernes 4 con estos reclamos. Concentramos en Av de Mayo y 9 de julio a las 14 hs.

Corriente Sindical del MST

 marcha-ctas-cabecera

 

Después de la masiva Marcha Federal: Vamos por un paro general y plan de lucha

La Marcha Federal fue una de las mayores demostraciones callejeras de rechazo al ajuste de Macri. Un golpe para el gobierno y un envión para los trabajadores y el pueblo. Ahora se impone preparar desde abajo y reclamar un paro nacional y plan de lucha.

Acto en la carpa congreso

Escribe Guillermo Pacagnini

Mientras Macri y su coro de bufones intentaron minimizarla, hasta la prensa más adicta al gobierno tuvo que reconocer que la marcha Federal fue masiva. La movida, que comenzó en el interior con cinco columnas y confluyó sobre la Plaza de Mayo fue, después de la marcha de las centrales del 28 de abril, la mayor movilización. Convocada por un arco multisectorial con eje en la CTA de los Trabajadores, pero que incluyó CTA autónoma, la Corriente Federal -disidente de la CGT- encabezada por la Asociación Bancaria, gran parte de la izquierda incluido nuestro partido, un amplio arco de movimientos sociales y sectores políticos diversos incluyendo los espacios kirchneristas. Hasta un sector de la propia CGT reunificada que no pudo eludir el evento y dio el presente con una delegación de camioneros y el Sindicato de Canillitas, entre otros. Fue fuerte el componente docente, que ese día protagonizó un paro en las principales regiones del país, los judiciales de la AJB y la Federación (CTA), CICOP que paró los hospitales bonaerenses y otros gremios. En un clima muy combativo cerraron el acto Pablo Micheli y Hugo Yasky. Desde la Plaza un solo grito se transformó en un eco demandante: «Paro general». Sin lugar a dudas la tarea que se coloca como necesaria para subir la apuesta y poder avanzar en derrotar el ajuste macrista.

Ausentes con aviso

Pese a las importantes diferencias con gran parte de los convocantes, nuestra corriente sindical con sus agrupaciones y el MST/Nueva Izquierda de conjunto participó de la convocatoria en unidad de acción con el arco multisectorial. Con un programa limitado pero correcto («Para terminar con el tarifazo, los despidos y el ajuste»), nuestro partido movilizó incorporando puntos como la actualización salarial automática según inflación real, la reestatización de los servicios públicos con control social, el no pago de la deuda y el reclamo de un paro nacional y plan de lucha, entre otros reclamos de emergencia y de fondo. La masividad, el programa y el carácter obrero y popular de la convocatoria echaron por tierra los argumentos esgrimidos por quienes muy equivocadamente boicotearon la movilización como la dirección de ATE y otros sectores enrolados en la CTA autónoma, la CCC y el PTS, alejados de las necesidades de los trabajadores fortalecidos por esta movilización. La CGT acusó recibo del golpe y, pese a sus intenciones declaradas de apuntalar a Macri, por la presión de las bases algunos de sus dirigentes empiezan a balbucear hacer alguna medida.

Macri en su peor momento

El ajuste a tres bandas con despidos, inflación. topes salariales y tarifazos ha generado un salto en el deterioro del nivel de vida de los trabajadores y sectores populares y, a la vez, también una temprana respuesta de lucha y bronca desde abajo. Ello ha desgastado prematuramente al gobierno de Macri que, pese a tener el apoyo del establishment, los EEUU y los centros de poder internacionales, está condicionado por la crisis capitalista internacional a seguir adelante con el ajuste, sin plan B posible. El revés judicial con el tarifazo y ahora el mazazo de la Marcha Federal, marcaron un round perdido para el gerente del ajuste el cual está tratando de retomar la iniciativa. Para ello ha llamado a un pacto de gobernabilidad con la «oposición responsable» y pretende contar con los servicios de la CGT reunificada para poner en pie un pacto social. Todo ello necesario por la necesidad de seguir ajustando. Candado a la reapertura de paritarias, anuncios de nuevos despidos en el estado y vuelta a la carga con el tarifazo, son otro grito de guerra a los trabajadores. Frente a ello, no hay que dar tregua. Hay que subir la apuesta.

El paro es una necesidad urgente

Los conflictos crecen, pero siguen dispersos. Los aumentos logrados naufragan ante el crecimiento de la inflación. Las reincorporaciones logradas en algunos sectores que lucharon, no alcanzan a compensar la destrucción de puestos de trabajo y las suspensiones que aumentan por la recesión. Se necesita unir las luchas. Seguir el camino de los cacerolazos contra el tarifazo y la Marcha Federal, dándole continuidad, ampliando la unidad de acción y subiendo la apuesta con un paro nacional y plan de lucha. Los sectores combativos y la izquierda, tenemos un rol de primer orden ayudando a construir el paro desde abajo, preparando y reclamando, según el caso, reuniones de activistas, asambleas y plenarios. Las CTA tienen que estar unidas y a la cabeza de este reclamo y golpear todos juntos sobre las demás centrales. Sin ninguna confianza en los dirigentes que miran para otro lado, hay que seguir agregando combustible a la caldera del reclamo. Para pararle la mano a Macri y derrotar el ajuste.

Guillermo Pacagnini

centralGP

DEL 31/8 AL 2/9 Contra el ajuste de Macri, por un plan de emergencia. Vamos a la Marcha Federal

Un amplio arco de organizaciones sindicales y políticas desde el espacio multisectorial Articulación Popular convocan a marchar durante tres días por el salario, contra el tarifazo y los despidos. Desde el MST-Nueva Izquierda marchamos en unidad de acción reclamando un paro nacional y un plan de lucha para derrotar el ajuste de Macri y los gobernadores.

Acto en la carpa congreso

Escribe Guillermo Pacagnini

Avanzado el segundo semestre, el túnel sigue a oscuras y la «revolución de la alegría» brilla por su ausencia. Por el contrario, la inflación acumulada se proyecta cercana al 50% y el gobierno insiste en que los salarios, jubilaciones y planes sociales sean variables de ajuste. La recesión en ciernes viene con nuevos despidos y suspensiones, ahora predominantes en el sector privado. Hubo una destrucción neta de más de 250.000 puestos de trabajo. Frente a este panorama, se han multiplicado los conflictos, pero al estar desarticulados lugar por lugar no alcanzan para pararle la mano al plan de ajuste y entrega de Macri.
Se necesita la mayor unidad para lograrlo. Cuando se confluyó en protestas unitarias y masivas como los cacerolazos, se logró que la Corte frene por un tiempo el tarifazo del gas. Pero van a volver a la carga. Para derrotar el tarifazo y todo el ajuste, se necesita un paro nacional y un plan de lucha. La Marcha Federal tiene que ser un paso en ese camino.

Unidad para pararle la mano a Macri

Crece la bronca, el gobierno baja en las encuestas de opinión y las luchas se multiplican. Pero si Macri insiste con su ajuste es porque tiene cómplices. Los gobernadores que aplican iguales medidas, el PJ y Massa, que critican algunas cosas pero en el Congreso le votan las leyes. Pero sobre todo los dirigentes de la CGT que ahora se unen no para luchar sino para sostener la gobernabilidad a cambio del botín de las obras sociales, plata que también nos han robado a los trabajadores.
Los docentes vienen peleando y van al paro en el país, los trabajadores de salud luchan en 10 provincias y junto a los estatales pelean por salario y más presupuesto. Los privados defienden su fuente laboral. Las multisectoriales enfrentan los tarifazos. Necesitamos unir todas estas peleas en un plan de lucha nacional. Por eso junto a otras organizaciones populares convocamos a la Marcha Federal. Habrá actos en las principales ciudades del interior, cinco columnas hacia la Capital y el 2 se harán actos en Avellaneda, La Matanza, Capital y luego en Plaza de Mayo. Iremos con nuestros reclamos y por un paro nacional y plan de lucha.

Que la crisis la paguen las corporaciones

Vamos por un plan de emergencia para salir de la crisis. Por aumento general de salarios, jubilaciones y planes sociales, con actualización automática. Anular el IVA a la canasta familiar para todos y aplicar la Ley de Abastecimiento a los que acaparen o desabastezcan, para combatir de verdad la inflación que generan los grandes empresarios.
Vamos por la anulación de los tarifazos en forma definitiva auditando las cuentas de las privatizadas para conocer sus costos reales y reestatizar todos los servicios con control social.
Vamos por la prohibición por ley de despidos y suspensiones, por el reparto de las horas de trabajo sin rebaja salarial. Y si la patronal incumple, nacionalizar la empresa bajo control obrero. También dejar de pagar la deuda externa, que desangra al país, y volcar esos fondos a resolver las necesidades sociales.
Estas son algunas de nuestras propuestas para dar vuelta la tortilla, para que la crisis la paguen los capitalistas.

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Plata a la burocracia y carnet de pobre a la gente. El plan insalubre de Macri

El rimbombante anuncio de la “cobertura universal de salud” de Macri es en realidad una gigantesca estafa a la población. Y parte de la “bala de plata” con la que adornó a la burocracia para mantener la gobernabilidad.

Acto en la carpa congreso

Escribe Guillermo Pacagnini

La necesidad de amainar la conflictividad creciente, llevó al presidente a utilizar, al decir de La Nación, una “bala de plata”. Literalmente se trata de plata para la burocracia sindical, a cambio de una preciada contraprestación: la paz social. “Con esta jugada, Macri ratificó la tregua que habían sellado los ministros Jorge Triaca (Trabajo) y Jorge Lemus (Salud) con la cúpula de la CGT, hace ya casi un mes.” (La Nación. 3/8/16).

Cobertura… al bolsillo cegetista

Siguiendo la lógica capitalista, la plata salió del bolsillo de los trabajadores. Macri ideó un perverso mecanismo de reparto de los $ 27.000 millones, el monto que alcanzó la histórica deuda que reclaman desde hace diez años los sindicalistas. El llamado Fondo de Redistribución Solidaria, se lo quedaba por completo el gobierno anterior, para chantajear y especular. Pero esa plata no era ni del estado ni de los dirigentes vendidos. Es plata de los trabajadores retenida de los aportes realizados a las obras sociales. Macri se la va entregando en cuotas a los sindicalistas al tiempo que se hace de un colchón de divisas para su caja política.

Un kilo de pan por mes

La parte menor, unos $ 8.000 millones, es la que va a “invertir” en el sector público de salud. Justamente cuando se necesita un shock de inversión en salud. Para sacar del colapso a un sistema de salud, que está desfinanciado, fragmentado y desjerarquizado por completo, con presupuestos históricamente de miseria, enviados por todos los gobiernos y votados casi por unanimidad en todas las legislaturas del país.
El PBI de nuestro país es aproximadamente de 545.000 millones de dólares. La inversión estatal es salud consolidada (la suma de los presupuestos nacionales, provinciales y municipales) sigue estancada en el 2,7% del PBI. Unos 14.715 millones de dólares. Un aporte o refuerzo de $ 8.000 millones, es decir 533 millones de dólares, significa un aumento del 3% del gasto estatal consolidado. En términos de aumento en relación al PBI apenas un 0,1%. Cuando desde la FeSProSa (Federación Sindical de Profesionales de la Salud) se viene reclamando un presupuesto de emergencia que incremente esas cifras a no menos del 4% del PBI. Si dividimos los $ 8.000 millones por los no menos de 17 millones de habitantes sin cobertura de ningún tipo resulta que la famosa cobertura macrista equivale a $ 39 por persona. Es decir, un kilo de pan por mes. Indudablemente una estafa a la buena fe de la gente que necesitan urgentemente que los hospitales y centros de salud salgan de la crisis.

La letra chica: un paso hacia el arancelamiento

Detrás del soborno a los cegetistas y del verso de la inversión en salud, se esconde una maniobra pérfida: establecer que quienes “se atienden en los hospitales públicos tendrán una credencial…” No es otra cosa que el carnet de pobre, recomendado en los años 90 por el Banco Mundial como requisito para poder ser atendido en los hospitales. Es decir, quien no certifique su condición de pobre de toda pobreza no se podrá atender. Si tiene obra social, que siga engordando las arcas de los burócratas sindicales o de las patronales de la medicina. O tendrá que pagar directa o indirectamente un arancel. Como se ve, de universal no tiene nada. No sólo se intenta estigmatizar a los más necesitados. Se trata de montar un mecanismo hacia la llamada “autogestón”, impulsada desde el Banco Mundial para que el Estado cada vez invierta menos en salud y se generen mecanismos de financiamiento alternativos, como recobro a las obras sociales, pagos de bonos, aranceles y otros mecanismos que apuntan a que se privatice paulatinamente por diversos mecanismos el sistema. En lugar de una cobertura “universal”, se propende a un seguro de pobres que banque con poca plata un sistema público marginal.

La salud es un derecho

El seguro de pobres y los intentos de privatización abierta o encubierta fueron cambiando de nombre. En los 90 fue la Ley de autogestión y otras normas depredadoras. Con la lucha impedimos que se implementen. Luego vinieron el plan Nacer y el Sumar del anterior gobierno. Todos fracasaron al quedar expuesta su esencia de un mero plan focal de poca monta. No lograron ni el seguro ni la privatización, pero fueron desfinanciando el sistema. Hoy el macrismo vuelve a la carga. No podía ser de otra manera ya que es una pieza clave en su rompecabezas neoliberal. Hay que rechazar el plan de Macri y sus burócratas aplaudidores. Hay que democratizar las obras sociales para que la plata vuelva a los trabajadores. Y avanzar en incorporarlas a un sistema único de salud, verdaderamente universal, gratuito y financiado por el Estado desde rentas generales. Desde ya, la plata para su financiamiento deberá provenir de la que hoy se destina a la deuda externa y de una reforma tributaria donde los ricos y las corporaciones aporten para la salud de todo el pueblo.

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Se necesita un plan de lucha nacional. Pararle la mano al ajuste.

A un mes de gobierno las medidas tomadas conllevan una clara impronta: plata para los de arriba y los de afuera, ajuste y palos para los trabajadores y el pueblo.

Guillermo Pacagnini Pcia Bs As

Escribe Guillermo Pacagnini

La crisis capitalista, con recesión en Brasil, desaceleración en China y caída del precio de los comodities, demanda que alguien pague los platos rotos. Y el gobierno de Cambiemos ha resuelto que sean los trabajadores y sectores populares los destinatarios del duro ajuste.
A la tremenda devaluación y eliminación de las retenciones, le siguieron señales positivas hacia el imperio con un guiño a los buitres y la vuelta a Davos.

Ajuste a tres bandas

El primer elemento de profundización del ajuste que ya venía del gobierno K, ha sido la devaluación, con un salto en la carestía y el impuesto inflacionario. No hubo ninguna medida para mitigar siquiera, los padecimientos de los de abajo. La programación del aumento de tarifas, será el próximo paso si no le paramos la mano.
La contención de los salarios, jubilaciones y ayuda social, es la segunda pata del ajuste. El gobierno quiere apurar el pacto social pero le está costando costurarlo porque la burocracia cegetista no puede salir con las manos muy vacías ante la creciente presión que se siente en los lugares de trabajo. Por eso retrasan las paritarias. El ministro Prat Gay chantajea con el argumento noventista de resignar aumentos para «cuidar el puesto de trabajo». Sin cifras de referencia del INDEC (por lo menos durante 8 meses), pretenden colocarle un techo a las paritarias (¿20 al 25%?), acorde al déficit fiscal para los salarios del estado y para bajar los «costos laborales» de los empresarios en el sector privado.
La tercera banda del ajuste ya se está transformando en un signo distintivo de este gobierno: los despidos en el estado y el sector privado, preanuncian un agravamiento en la desocupación -va a superar los dos dígitos- con destrucción neta de puestos de trabajo.

Una oleada de despidos

Los datos emanados de la CTA y otros sectores son coincidentes: son cerca de 18 mil los estatales que perdieron el empleo y podrían llegar a 65.000. Pretendiendo estigmatizarlos con el remanido argumento de los «ñoquis» tratan de justificar una oleada de despidos de miles de compañeros que ya soportaron años de precarización.
En el sector privado, los despidos de la era Cambiemos suman 11.000, según datos de la CTA/A. Tendencias Económicas contabilizó 5.439 cesantías en las empresas en diciembre, cinco veces más que hace un año.
Bajo el engañoso nombre de «reprogramación productiva» se ha dado vía libre a los patrones para producir suspensiones, despidos y recortes salariales. Sobre todo en los sectores metalmecánico, automotriz, industria frigorífica, construcción y frutícola. Por más que disminuyeron las retenciones y se devaluó, se despidió igual.
Después de Cresta Roja -que ya venía arrastrando crisis desde el Gobierno anterior-, los 120 despidos de Cerámica San Lorenzo, los 500 de Tecpetrol, las 200 suspensiones de Havanna, y el cierre de Sol con 220 en la calle, son muestras de esta política regresiva que promete agravarse.
El Grupo 23 de Szpolski y Garfunkel y la firma Austral Construcciones, suman miles de despidos, esta vez de la mano de empresarios kirchneristas.
La feroz represión en Cresta Roja y La Plata muestran la otra cara moneda: la tendencia al conflicto social y la decisión de este gobierno de reprimir y criminalizar la protesta.

Por un plan de lucha nacional

Aunque todavía atomizada, hay una tendencia al conflicto en respuesta al ajuste. Estatales de diversas reparticiones como graficamos en estas páginas, trabajadores de la salud en varias provincias y municipios han salido a la movilización. También se viene luchando en empresas privadas. En Buenos Aires hubo algunas jornadas de protesta convocadas por la CTA/A. Los docentes amenazan con el no inicio. Se necesita desarrollar estas luchas, coordinarlas y avanzar en una medida de carácter nacional. Las centrales de trabajadores tienen una responsabilidad de primer orden. Hay un retraso, producto de los debates internos, en la CTA/A para ponerse al servicio de los conflictos y lanzar un fuerte llamado a la unidad de acción para enfrentar el ajuste. Los dirigentes de la CTA de Yasky, que con el cambio de gobierno, han salido a criticar el ajuste, tienen que abandonar la pasividad y coordinar una convocatoria conjunta. Hay que reclamar también a la CGT, cuyos dirigentes están más preocupados en arreglar sus negocios que en las necesidades de los trabajadores. Se necesita un plan de lucha nacional con vista a un paro general. Tenemos que empezar a prepararlo desde abajo, desde cada gremio, empresa y repartición. Convocando o reclamando asambleas, plenarios abiertos y reuniones de activistas. Para demandar paritarias sin techo, un aumento general de salarios, jubilaciones y planes sociales actualizados y una ley que prohíba despidos y suspensiones, como primer paso hacia un plan de emergencia obrero y popular para que la crisis la paguen las corporaciones.

5 medidas de emergencia

  1. Eliminar el IVA a los productos de la canasta familiar. Esto implicaría una rebaja automática del 21 o el 10.5% en esos precios, según el caso. Abrir los libros contables de las grandes empresas formadoras de precios, con participación de las organizaciones de consumidores, para controlar los costos reales. Aplicar las sanciones previstas en la Ley de Abastecimiento a los hipermercados o distribuidoras que remarquen, especulen o acaparen.
  2. Aumento general de salarios, jubilaciones, pensiones y planes sociales. Mínimo igual a la canasta familiar con actualización trimestral según la inflación real.
  3. Reforma tributaria anulando el impuesto al salario, gravando la renta financiera y con impuestos progresivos a las grandes fortunas.
  4. Prohibir por ley despidos y suspensiones, nacionalizando a la empresa que no cumpla. Reparto de las horas de trabajo sin reducción salarial.
  5. Suspensión de los pagos de la deuda pública fraudulenta.

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Después del paro general: seguirla con 48 hs y un plan de lucha

Hay que seguirla con 48 hs y un plan de lucha

 La medida de fuerza nacional de los días 27 y 28 ocupó el centro de la escena nacional y también abrió importantes debates entre los luchadores que es menester abordar. Se trató de una nueva demostración masiva de la bronca y la fuerza de los trabajadores que superó la disputa mancomunada del gobierno, la patronal y los dirigentes sindicales oficialistas. Fue un castigo al ajuste pero menor que el del 10 de abril, en gran parte por la política burocrática rol  de los Moyano y Barrionuevo. El acierto de convocar a las 36 hs y las acciones de la CTA y fundamentalmente el creciente protagonismo de la izquierda y los piquetes fueron un factor positivo para que la medida se sienta con fuerza. Ahora, hay que seguirla con 48 hs y un plan de lucha.

GuillePaca

Guillermo Pacagnini

El debate sobre el balance del paro es muy importante. Y es bueno no quedar entrampa-dos en posiciones que distorsionan lo que pasó, con el objetivo de, o bien negar la realidad del país, o bien ocultar sus responsabilidades frente a los trabajadores.

Radiografía del paro

Lo primero es que se trató de una medida nacional -la segunda en 2014 y la tercera en el gobierno K- que se expresó en grandes sectores de los trabajadores. Se sintió entre los estatales, docentes y trabajadores de la salud; fue fuerte en ferroviarios, bancarios, alimentación. También impacto en sectores de la industria, aunque con desigualdades. Primó en las grandes ciudades, con menor incidencia en el interior.
En Capital algunas líneas del subte se sumaron. Aunque la UTA no paró, muchas líneas de colectivos circularon con pocos pasajeros. Y esto se mantuvo así durante todo el día. Es decir, fue un nuevo golpe al gobierno y las patronales. Y otro cachetazo a la CGT Caló, a Pignaneli, a Yasky y demás dirigentes gobier-neros, que profundiza el odio y la ruptura de sus bases. Por supuesto que los presidenciables del establishment, de manera abierta o encubierta estuvieron en la vereda de enfrente de los trabajadores. Su presencia o aval al Consejo de las Américas, reunido el mismo día del paro, además de un símbolo provocador, fue una verdadera confesión de parte de su defensa del modelo de ajuste.

¿Por qué no fue como el 10 de abril?

Sin perder de vista el marco anterior, también se debe analizar que la medida fue menor al paro del 10 de abril. Y esto se explica por varias razones:
· La recesión está golpeando y la preocupación por no perder el empleo hizo que hubiera sectores -fundamentalmente en la industria- que, bajo las presiones patronales y con una convocatoria dividida, no se sumaran.
· La decisión de la UTA de no parar, tras recibir las prebendas del gobierno y conseguirle subsidios a las patronales del transporte.
· El desprestigio gigantesco de Moyano, Barrionuevo y demás dirigentes burocráticos, que tardaron cuatro meses en convocar nuevamente luego del parazo de abril. Es un secreto a voces que estuvieron haciendo la plancha porque apuntalaron la gobernabilidad pese al aumento de los despidos, suspensiones y el ajuste. Y que, además de garantes del viejo modelo sindical -punto que comparten con la burocracia oficialista- trabajan para proyectos políticos -como ahora el de Macri- que se dan de bruces con las necesidades obreras y populares.
En ese escenario de disputa, haber logrado una medida tan importante es un triunfo de los trabajadores. Aquí hay que valorar positivamente la decisión de la CTA de convocar a una medida de 36hs, cortes y una movilización unitaria con la izquierda a Plaza Congreso el día 27. Junto a los piquetes de la izquierda del 28, la medida nacional tuvo un carácter activo, contrastando con inmovilismo propuesto por la CGT.

La izquierda y los sectores combativos ganan protagonismo

La izquierda (y nuestra corriente como parte de ella) emergió como uno de los factores clave del paro con un protagonismo superior al que ya se había conseguido en abril. Movilizando, yendo a garantizar piquetes en los principales accesos y puntos importantes de las grandes ciudades del país, debatiendo en asambleas e impulsando la medida desde abajo, proponiendo un programa con una salida para que la crisis no la paguemos los trabajadores. Los sindicatos y seccionales, las comisiones internas y agrupaciones gremiales orientadas por la izquierda, junto al papel público de los partidos fueron uno de los actores del paro, reconocido por los analistas y por la propia burocracia, muy a su pesar. Por eso, fueron blanco de los ataques y acusaciones del gobierno y los medios oficialistas, con la complicidad de los dirigentes vendidos, que ven allí el germen de una nueva dirección democrática y de lucha.
Es así porque ante los ataques de gobernantes y empresarios y la traición permanente de la burocracia, crece entre los trabajadores la decisión de salir a la pelea y organizarse con quienes de verdad quieren pelearla hasta el final. La radicalización y el protagonismo de los luchadores obreros, es sin dudas una expresión del peso creciente de la izquierda en la escena nacional.

El día después

El gobierno rápidamente salió a decir que no modificará el impuesto al salario ni abrirá las paritarias. Después, con el vergonzoso aval de Caló y Yasky, intentó descomprimir con el anunciando aumento del salario mínimo que está a años luz del índice inflacionario, fragmentado en cuotas y que además impacta solamente en el 1% de los trabajadores. Una verdadera burla urdida en una reunión de amigos del gobierno. Mientras negaban respuestas a los trabajadores, Kicillof disertaba en el Consejo de las Américas y consensuaba con las grandes empresas y bancos los planes para seguir garantizando los negocios capitalistas y la entrega del país.
Ante este panorama muchos trabajadores se preguntan para qué sirven estas medidas, si no logran torcerle el brazo al gobierno y las patronales. Más allá que el paro ayuda a las luchas sectoriales en curso -como las de salud, estatales y algunas empresas privadas- y sirve para acumular fuerzas, esas dudas son reales y tienen que ver con el rol de la burocracia sindical. Porque la desconfianza en esos dirigentes de las CGT es fundada, ya que en lugar de estar discutiendo la continuidad, a lo sumo planean alguna marcha para el mes que viene, privilegiando el desarrollo de proyectos electorales de carácter patronal.

Las próximas tareas

Nosotros somos categóricos. Para derrotar el ajuste, se necesita darle continuidad a este paro y sin dilaciones. Porque urge imponer una ley que prohíba despidos y suspensiones con estatización de toda empresa que no cumpla; aumentar salarios, jubilaciones y planes sociales y ponerle coto a la sangría de la deuda, como primeras medidas de un plan de emergencia para salir de la crisis. No podemos quedarnos de brazos cruzados y esperar otras medidas aisladas dentro de varios meses. Hay que debatir las conclusiones del paro en todos los lugares de trabajo y decidir las próximas medidas de lucha. Preparando y exigiendo un paro activo de 48 hs y un plan de lucha nacional.
Unida a la pelea por la continuidad y por un programa de salida, se coloca con fuerza la batalla por una nueva dirección y un nuevo modelo sindical democrático para el movimiento obrero. Hay que seguir recuperando seccionales, comisiones internas y sumando nuevos delegados.
Para empujar con mayor fuerza estas primeras tareas, no sirve despilfarrar la energía que mostró la izquierda política y social cuando pegó junta en estos días de lucha. Hay que superar el divisionismo autoproclamatorio de los espacios sindicales que impulsan por separado el PO, el PTS y otras fuerzas del FIT. Hace falta un plenario de todas las corrientes de izquierda y combativas para discutir cómo encarar la continuidad de la pelea. La CTA también tiene que ser parte de la convocatoria.

Para responder a lo que viene, la pelea sindical no es suficiente

La otra gran tarea tiene que ver con la necesidad de una alternativa política de los trabajadores. Una fuerza unitaria de toda la izquierda política y social, para dar batalla contra los partidos y políticos del sistema. Te invitamos a fortalecer el MST-Nueva Izquierda para pelear por esa amplia unidad. Se vienen nuevas confrontaciones. Los trabajadores han mostrado decisión de poner el cuerpo para defender su dignidad. La burocracia hará el trabajo sucio para patronales y gobierno, buscando derrotar al nuevo activismo. Tenemos que unirnos para estar a la altura de esta realidad y lograr una nueva dirección para el movimiento obrero.
El paro mostró que hay condiciones de avanzar y también los problemas a superar. Manos a la obra.

  Guillermo Pacagnini    

Mesa Nacional CTA  

Coord. Corriente  Sindical del MST

 

CICOP: Plan de lucha hospitales y centros de salud bonaerenses

Por resolución del Congreso Provincial de Delegados
CICOP inicia un plan de lucha por la reapertura de paritariasVamos por salarios y una partida presupuestaria de emergencia
Martes 12/8: Jornada provincial de lucha con movilización a Ensenada en defensa de los compañeros despedidos de los CAPS

Jueves 21/8: PARO activo de 24 hs, con Movilización a la Casa de la Provincia de Bs As. Se propone coordinar con los demás gremios estatales

Sábado 23/8: Nuevo Congreso para evaluar la repercusión de las medidas y preparar la continuidad de las acciones. 

El XXXVIII Congreso Extraordinario se reunió en la sede de la CTA Nacional el viernes 8/8 con una importante concurrencia de delegados representando a numerosas seccionales, debatiendo por espacio de tres horas la crítica situación que atraviesan los hospitales y centros de salud, tanto en lo atinente a las condiciones de trabajo como al funcionamiento del sistema. Sueldos licuados por la inflación y el impuesto al salario, falta de insumos, déficit y retraso en los nombramientos y problemas edilicios en establecimientos provinciales y municipales fueron los puntos comunes, más allá de los matices propios de cada lugar. Se concluyó en la necesidad de iniciar un plan de lucha con centro en el reclamo de reapertura de paritarias para discutir salarios, nombramientos y demás temas, así como también en levantar con fuerza la necesidad de una partida presupuestaria de emergencia para financiar estas demandas.

Asimismo, se plantearon los temas de libertad sindical y precarización que hoy tienen epicentro en los municipios, con sus delegados presentes: el conflicto de Ensenada, con cinco dirigentes de CICOP despedidos, y el del hospital y centros de salud de San Pedro, cuyos profesionales no cobran en tiempo y forma sus sueldos desde hace más de un año.

Además, se hizo presente en el Congreso el compañero Alfredo Luque, de la comisión interna de EMFER, quien presentó un panorama de los conflictos derivados del clima recesivo, en particular EMFER/TATSA y LEAR. El Congreso resolvió solidaridad activa con los mismos.

Pliego de reclamos votado por el XXXVIII Congreso de CICOP:

  1. Reapertura de paritarias general del estado y sectorial de 10.471. Solicitamos que se discuta un aumento salarial del 30 % para cubrir el desfasaje inflacionario, con cláusula de actualización trimestral automática. Aumento equivalente para todos los residentes y de los fondos y montos de los reemplazos de guardia.

  2. Reclamamos que el gobierno disponga de una partida presupuestaria de emergencia para satisfacer la creciente demanda de atención de la población, que permita que se abastezca plenamente de insumos y aparatología necesaria a los hospitales y centros de salud y que se puedan culminar las obras paralizadas más urgentes y necesarias. Que dicha partida se financie con impuestos progresivos donde paguen más los que más tienen.

  3. Que designen de inmediato todos los 1 a 1 pendientes. Que se aceleren los trámites de designación estancados y se regularicen los interinatos con el Concurso de Ingreso a Carrera. Que comience a funcionar la comisión con nuestro sindicato y el gobierno para la determinación de los planteles necesarios.

  4. Anulación del impuesto al salario, mal llamado “impuesto a las ganancias”. Hasta que se efectivice dicha medida, que el gobierno provincial se haga cargo del pago de ese regresivo impuesto.

  5. Reiniciar rápidamente la discusión de la temática de desgaste laboral bregando por resoluciones concretas en el tema.

  6. Cumplimiento de los acuerdos paritarios anteriores en designar nuevos hospitales con desfavorabilidad de acuerdo con el score establecido. Que los residentes de establecimientos con desfavorabilidad cobren la misma.

  7. Jerarquización de los reclamos para los compañeros de las seccionales municipales por equiparación salarial, libertad sindical y desprecarización laboral. Particularmente el apoyo a los dos conflictos municipales actuales:

Ensenada: Movilización el 12/8

San Pedro: Movilización en fecha a designar, la primera semana de setiembre

  1. Apoyo y solidaridad efectiva con los trabajadores despedidos y suspendidos en el sector industrial para lo cual se dispone de un fondo de ayuda económica a los trabajadores de la ferrovial EMFER-TATSA, la autopartista LEAR y la empresa Redengas (Paraná, Entre Ríos).

  2. Convocatoria a nuevo Congreso para el sábado 23/8 a las 9 hs en la sede central de CTA Nacional, Lima 609, CABA.

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Alfredo Luque de la interna de EMFER habla en el Congreso de CICOP

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Se necesita otro paro y un plan de lucha

Después del 10 no hubo continuidad

Se necesita otro paro y un plan de lucha

El 10 hicimos un parazo, eso es un hecho. Pero también que el gobierno se niega a atender nuestros reclamos. Mientras tanto sigue el ajuste, los aumentos en cuotas y crecen las suspensiones en la industria. Moyano y Barrionuevo quieren marchas electorales al servicio del PJ. Hay que preparar nuevas medidas de lucha para enfrentar lo que se viene. 

Guillermo Pacagnini 

Guillermo Pacagnini 

Mesa Nacional  de la CTA

Coord. Corriente Sindical del MST

La realidad del país se desenvuelve tan rápido, que parece que el paro del 10 hubiera sido hace más tiempo. Por eso sirve reafirmar que se trató de una enorme manifestación de los trabajadores, donde demostramos que es claramente mayoritario el rechazo al ajuste implementado por el gobierno nacional y los gobernadores. También que la masiva adhesión a la medida fue un golpazo a los burócratas como Caló, Yasky y sus seguidores. Y que los piquetes desplegados por la izquierda y sectores sindicales combativos, fortalecieron la medida.

El gobierno sigue sin dar respuestas

A pesar de semejante acción obrera, el gobierno ha continuado con su política sin dar solución a los reclamos y atiza más la bronca. Aunque hemos logrado quebrar en buena medida los techos salariales, continúan los aumentos en cuotas, el impuesto al salario, la discriminación y los topes en las asignaciones familiares, el trabajo en negro y las jubilaciones de miseria para la inmensa mayoría de nuestros abuelos.
En estos días, se ha sumado la noticia de la caída en las ventas de Brasil y ya los industriales de las automotrices se cubrieron suspendiendo a más de 3000 trabajadores, una cifra que puede crecer.
También continúan las luchas salariales de docentes, estatales y trabajadores de la salud en distintas provincias, destacándose la huelga de los maestros de Salta.
Resumiendo: el gobierno no da soluciones a los problemas y sigue con sus medidas antipopulares. Por lo tanto la lucha tiene que seguir.

Moyano y Barrionuevo, buscando votos para reciclar al PJ

Ya se habían tomado más de un año para convocar un nuevo paro. Cuando lo hicieron, se negaron a movilizar, buscando descomprimir la pelea. El tan mentado paro de 36 hs con movilización, no dejó de ser una bravuconada destinada a descomprimir la efervescencia que había colocado la rebelión de docentes y estatales con epicentro en Buenos Aires.
Ahora, en lugar de aprovechar el impulso del 10/4, Moyano y Barrionuevo lanzaron el llamado a una marcha a Plaza de Mayo para el miércoles 14 de mayo, cuyo reclamo central será “la inseguridad”, con el programa de mano dura de Massa, claro está.
En el marco que señalamos arriba, esta medida no tiene nada que ver con lo que estamos necesitando los trabajadores. Se trata de una iniciativa pensada para tratar de llevar agua al molino del viejo PJ, con la mira puesta en el 2015. Por eso no hay que participar.

Por un nuevo paro y un plan de lucha

Desde nuestra corriente venimos planteando la necesidad de continuar la pelea con un paro activo de 36 horas, llamando asambleas en todos los lugares de trabajo para que la base decida y garantice las medidas. El 8 de mayo la CTA ha llamado a una Jornada de Movilización desde la Jefatura de Gobierno capitalina hasta el Congreso para repudiar la criminalización de la protesta, por una nueva ley sindical y los puntos pendientes del paro del 10. Más allá de las limitaciones, es una posibilidad concreta para canalizar parte de la bronca por abajo si se amplía la convocatoria, se organiza en conjunto con la Multisectorial y las fuerzas con las que se viene actuando en común y se reflejan en el acto las distintas expresiones que componen este arco de organizaciones.
Continuaremos batallando por la convocatoria a un nuevo paro y la organización de un plan de lucha. También impulsando un nuevo modelo sindical donde la base decida. Para seguir peleando por nuestras reivindicaciones, pero también por un plan de emergencia obrero y popular; que plantee dejar de pagarle a Repsol y a los buitres del Club de Paris; reestatizar bajo control social las empresas privatizadas y los recursos energéticos y una reforma impositiva para que paguen más los bancos, empresas y terratenientes. Y tras cortar ese saqueo, usar ese dinero para garantizar salario, trabajo, salud, educación y vivienda para los trabajadores y el pueblo, como un primer escalón de ese programa.
Llamamos a los trabajadores, en especial a los delegados y activistas combativos, a que demos juntos la pelea por estas propuestas.

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