Pronunciamientos por la unidad de la CTA Autónoma

Acto en la carpa congreso

Escribe Guillermo Pacagnini

En momentos en que más se necesita la mayor unidad de acción para derrotar el ajuste de Macri, la ausencia de un polo que articule las crecientes luchas en curso y ponga en pie un paro nacional se ha transformado en el principal ariete que le da aire al gobierno. Los dirigentes cegetistas se unen, pero para apuntalar al gobierno. Y las medidas nacionales, como la Marcha Federal son un paso muy importante pero insuficiente todavía. Justamente cuando las centrales opositoras deberían estar unidas en esa tarea, y la CTA A jugando el rol dinámico que supo desempeñar en los paros nacionales de los últimos años, su crisis ha evolucionado hacia una virtual ruptura. Y esto es así porque no se ha avanzado en medidas concretas para superarla.
En Alternativa Socialista Nº 664, desde nuestra corriente hicimos una propuesta principista y democrática ante la crisis de la CTA Autónoma, la misma que venimos debatiendo y proponiendo al interior de la central y desde nuestras agrupaciones docentes, estatales, de salud y del sector privado en todo el país. Reclamamos un congreso que democratice los estatutos y elecciones anticipadas. El sentimiento de unidad es claro en la base de la central y entre los activistas, preocupados por la el clima de división que es lamentable a la hora de la lucha. En las últimas semanas, comenzaron a pronunciarse sectores confluyendo con las principales propuestas que hemos puesto a debate.
Es así que la FeSProSa desde su ejecutiva nacional y luego por resolución unánime de su último congreso, de la misma manera que luego lo hizo la Federación Nacional Docente (resolución de congreso), han tomado posiciones coincidentes. También una parte de la mesa nacional de la CTA comparte propuestas en el mismo sentido.
Dicha propuestas coinciden en lo esencial: la convocatoria a un congreso nacional que ponga el centro en el rearme político y un plan de acción, pero sobre todo que reforme los estatutos incorporando -entre otros puntos- la representación proporcional de todas las corrientes de opinión y un eventual adelantamiento de las elecciones con el nuevo estatuto. Es la única salida para salvar la unidad.
La base tiene que participar y decidir, no delegar en los dirigentes que no han planteado una salida concreta para la crisis. Llamamos a profundizar este debate y a llevarlo a los sindicatos y agrupaciones que aún no se han pronunciado. Y a los dirigentes, a poner la voluntad política para avanzar en esta salida y salvar la unidad.

Plata a la burocracia y carnet de pobre a la gente. El plan insalubre de Macri

El rimbombante anuncio de la “cobertura universal de salud” de Macri es en realidad una gigantesca estafa a la población. Y parte de la “bala de plata” con la que adornó a la burocracia para mantener la gobernabilidad.

Acto en la carpa congreso

Escribe Guillermo Pacagnini

La necesidad de amainar la conflictividad creciente, llevó al presidente a utilizar, al decir de La Nación, una “bala de plata”. Literalmente se trata de plata para la burocracia sindical, a cambio de una preciada contraprestación: la paz social. “Con esta jugada, Macri ratificó la tregua que habían sellado los ministros Jorge Triaca (Trabajo) y Jorge Lemus (Salud) con la cúpula de la CGT, hace ya casi un mes.” (La Nación. 3/8/16).

Cobertura… al bolsillo cegetista

Siguiendo la lógica capitalista, la plata salió del bolsillo de los trabajadores. Macri ideó un perverso mecanismo de reparto de los $ 27.000 millones, el monto que alcanzó la histórica deuda que reclaman desde hace diez años los sindicalistas. El llamado Fondo de Redistribución Solidaria, se lo quedaba por completo el gobierno anterior, para chantajear y especular. Pero esa plata no era ni del estado ni de los dirigentes vendidos. Es plata de los trabajadores retenida de los aportes realizados a las obras sociales. Macri se la va entregando en cuotas a los sindicalistas al tiempo que se hace de un colchón de divisas para su caja política.

Un kilo de pan por mes

La parte menor, unos $ 8.000 millones, es la que va a “invertir” en el sector público de salud. Justamente cuando se necesita un shock de inversión en salud. Para sacar del colapso a un sistema de salud, que está desfinanciado, fragmentado y desjerarquizado por completo, con presupuestos históricamente de miseria, enviados por todos los gobiernos y votados casi por unanimidad en todas las legislaturas del país.
El PBI de nuestro país es aproximadamente de 545.000 millones de dólares. La inversión estatal es salud consolidada (la suma de los presupuestos nacionales, provinciales y municipales) sigue estancada en el 2,7% del PBI. Unos 14.715 millones de dólares. Un aporte o refuerzo de $ 8.000 millones, es decir 533 millones de dólares, significa un aumento del 3% del gasto estatal consolidado. En términos de aumento en relación al PBI apenas un 0,1%. Cuando desde la FeSProSa (Federación Sindical de Profesionales de la Salud) se viene reclamando un presupuesto de emergencia que incremente esas cifras a no menos del 4% del PBI. Si dividimos los $ 8.000 millones por los no menos de 17 millones de habitantes sin cobertura de ningún tipo resulta que la famosa cobertura macrista equivale a $ 39 por persona. Es decir, un kilo de pan por mes. Indudablemente una estafa a la buena fe de la gente que necesitan urgentemente que los hospitales y centros de salud salgan de la crisis.

La letra chica: un paso hacia el arancelamiento

Detrás del soborno a los cegetistas y del verso de la inversión en salud, se esconde una maniobra pérfida: establecer que quienes “se atienden en los hospitales públicos tendrán una credencial…” No es otra cosa que el carnet de pobre, recomendado en los años 90 por el Banco Mundial como requisito para poder ser atendido en los hospitales. Es decir, quien no certifique su condición de pobre de toda pobreza no se podrá atender. Si tiene obra social, que siga engordando las arcas de los burócratas sindicales o de las patronales de la medicina. O tendrá que pagar directa o indirectamente un arancel. Como se ve, de universal no tiene nada. No sólo se intenta estigmatizar a los más necesitados. Se trata de montar un mecanismo hacia la llamada “autogestón”, impulsada desde el Banco Mundial para que el Estado cada vez invierta menos en salud y se generen mecanismos de financiamiento alternativos, como recobro a las obras sociales, pagos de bonos, aranceles y otros mecanismos que apuntan a que se privatice paulatinamente por diversos mecanismos el sistema. En lugar de una cobertura “universal”, se propende a un seguro de pobres que banque con poca plata un sistema público marginal.

La salud es un derecho

El seguro de pobres y los intentos de privatización abierta o encubierta fueron cambiando de nombre. En los 90 fue la Ley de autogestión y otras normas depredadoras. Con la lucha impedimos que se implementen. Luego vinieron el plan Nacer y el Sumar del anterior gobierno. Todos fracasaron al quedar expuesta su esencia de un mero plan focal de poca monta. No lograron ni el seguro ni la privatización, pero fueron desfinanciando el sistema. Hoy el macrismo vuelve a la carga. No podía ser de otra manera ya que es una pieza clave en su rompecabezas neoliberal. Hay que rechazar el plan de Macri y sus burócratas aplaudidores. Hay que democratizar las obras sociales para que la plata vuelva a los trabajadores. Y avanzar en incorporarlas a un sistema único de salud, verdaderamente universal, gratuito y financiado por el Estado desde rentas generales. Desde ya, la plata para su financiamiento deberá provenir de la que hoy se destina a la deuda externa y de una reforma tributaria donde los ricos y las corporaciones aporten para la salud de todo el pueblo.

carnetpobre

Ante la crisis de la CTA Autónoma: llamamos a la unidad y cambio de rumbo

La crisis en la CTA-A se ha agravado y amenaza con culminar en una nueva fractura. En tiempos en que se requiere la mayor articulación de fuerzas para derrotar el ajuste de Macri, sería un retroceso y una irresponsabilidad. Proponemos una política para salvar la unidad sobre bases democráticas y un cambio urgente de orientación.

Paca red

Escribe Guillermo Pacagnini

Esta crisis es distinta a la que en 2010 generó la división de la CTA. Aquella tuvo un origen más político. Un sector de la central se había alineado con el gobierno K, que pugnaba por armar su pata sindical. Otro sector llamó a defender la autonomía y a enfrentar al gobierno: así se conformó la lista 1, una unidad de acción entre la agrupación Germán Abdala (Víctor De Gennaro y Pablo Micheli), nuestra corriente sindical del MST y la CCC.
Lamentablemente, hoy la disputa no gira en torno a un debate político y menos aún en un marco que garantice la discusión. Hay una división de la Abdala en dos sectores que pugnan por el control del aparato de la central. Con irresponsabilidad, el sector que lidera la dirección de ATE lanza acusaciones públicas hacia el sector referenciado en el secretario general Micheli. Esto agrava la parálisis que ya traía la Central y abre una dinámica de ruptura.

Las causas de esta nueva crisis

La confluencia lograda en la lista 1 para conducir la central fue útil para enfrentar al anterior gobierno. Las iniciativas de movilización, la crítica al doble discurso K, la correcta unidad de acción con la CGT que llevó a los principales paros nacionales en ese período, y la construcción de la multisectorial con su programa de 33 puntos, fueron pasos que, no sin debate, permitieron que la Central logre una buena ubicación en el escenario sindical.
Pero al no superarse muchos problemas estructurales y por mantener prácticas burocráticas, la central se estancó. La impotencia para fomentar una alternativa político-electoral de los trabajadores, la crisis de ATE, el cambio de gobierno con su duro ajuste y la creciente conflictividad que interpela a todas las direcciones sindicales, aceleraron la crisis que hoy pega un salto.

El trasfondo son los problemas que ya estaban presentes en 2010, que siempre señalamos necesario corregir y que hacen al modelo sindical y la estrategia de construcción. Pero nunca se abordaron ni corrigieron. Nuestra corriente los planteó en cada congreso y evento, en publicaciones y en los debates que dimos en la Mesa Nacional y demás instancias en todo el país. No se logró que la central empalme con los profundos cambios que hay en el movimiento obrero, con el activismo joven que surge en las luchas, simpatiza con la izquierda y busca un polo de agrupamiento democrático que lo incluya. No se puede seguir con un estatuto caduco, sin proporcionalidad, revocatoria ni democracia de base, es decir, sin democratizar todo el funcionamiento de sindicatos como ATE y de la propia central.
La crisis de ATE fue un detonante de la actual dinámica rupturista. Los problemas de arrastre del viejo modelo sindical burocrático llevaron a no incorporar en la dirección a las diversas corrientes que representan a diferentes franjas de trabajadores, a que se produjeran rupturas y a que esa crisis se traslade a la central.
El cambio de gobierno agravó la crisis. No se pudo debatir el nuevo escenario y definir un análisis y una política claros en un documento común para enfrentar el plan de ajuste macrista. La multiplicación de los conflictos no ha encontrado a la CTA a la altura de las circunstancias por la división de la Mesa Nacional en estos cinco meses de gobierno. Eso impidió una respuesta unificada para rodear de solidaridad las luchas y una orientación de unidad de acción.

Una propuesta para salvar la unidad

Hay que terminar con este internismo caníbal. Clarificar los debates políticos y abrir instancias más democráticas para resolver un cambio urgente de rumbo. Es nuestro planteo para salvar la unidad. Se necesita consensuar una convocatoria a un congreso nacional abierto a la participación de todos los sectores, que debata y resuelva colectivamente una salida a esta grave crisis.

  • Que garantice la discusión política con documentos y ponencias de todos los sectores.
  • Que profundice el debate sobre la unidad de acción y la política de alianzas de la central.
  • Que encare una profunda reforma de los estatutos de la CTA para incorporar la proporcionalidad a fin de integrar a todas las corrientes en base a su representatividad según las elecciones, instancias de conducción y decisión más colectivas, revocabilidad de mandatos y manejo transparente de las finanzas, entre otros puntos.
  • Que abra el debate hacia una nueva orientación que apoye todas las luchas más allá de quién las encabece, que se ponga al servicio de los nuevos dirigentes de base que surgen en los gremios, que impulse listas de oposición combativas, que esté al servicio de la unidad con otros sectores, hacia la central democrática y combativa que necesitamos los trabajadores.
    Palco Pza Mayo con Martín Tirres, Sergio García, Francisco Torres y Edgardo Castro

    Palco Pza Mayo: Guillermo Pacagnini, Sergio García, Francisco Torres y Edgardo Castro. Corriente Sindical del MST

    Cabecera a P Mayo

    Cabecera a P Mayo

Pacagnini sobre el presupuesto bonaerense: “Otra vez se juntaron y votaron un verdadero recetario para el ajuste”

Guillermo Pacagnini, Secretario General de CICOP y Secretario de Condiciones y medio ambiente del trabajo de la CTA-A Nacional, se refirió duramente al presupuesto aprobado en la legislatura provincial: “Otra vez sopa. Algunos diputados del FPV cacarearon para la prensa, negociaron junto a los intendentes un diezmo para su feudo y finalmente terminaron votando el presupuesto de Vidal. Los legisladores de Massa, Stolbizer, Cristina y el PJ, convalidaton a mano alzada un presupuesto que es un verdadero recetario para ell ajuste”

Pacagnini señaló que “Con partidas sociales a la baja, impuestazo a la vivienda,, un endeudamiento inédito y sin plata para recurso humano y actualización salarial, se termina de hipotecar la provincia y se descarga la crisis sobre los trabajadores y sectores populares”

Pacagnini finalizó: “Los despidos, este presupuesto y la pretensión de paritarias acotadas marcan la urgencia para encarar un plan de lucha conjunto de todos los gremios del estado. Para que no haya un solo trabajador menos, que los despidos se prohíban por ley y por un aumento de salario, actualizado según la inflación real”

Elecciones en ATE. Frente a la mayor crisis de la Verde, se puso en marcha la NARANJA LILA

logoListNL

El pasado 2 de setiembre se llevaron a cabo las elecciones nacionales en ATE. Las mismas se desarrollaron en medio de una profunda crisis de la histórica lista verde, hoy fragmentada en varias partes, todas responsables desde su conducción del debilitamiento de nuestro sindicato y de la falta de respuestas a las luchas concretas de miles de trabajadores estatales.
Los resultados definitivos se conocerán recién en los próximos días; una tardanza irregular que genera lógicos cuestionamientos. Igualmente, partiendo de los datos parciales difundidos y del registro de nuestros propios fiscales surge que a nivel nacional ganó la lista Verde Anusate, y que nuestra lista NARANJA LILA obtiene el cuarto lugar siendo nuestra primera presentación nacional y el inicio de un camino para nacionalizar una alternativa que lucha por un modelo sindical democrático y combativo.
La lista Verde-Blanca, afín al gobierno y al Ministerio de Trabajo, no reconoce su derrota nacional y pretende inventar un triunfo que no es tal. Rechazamos esa pretensión de la lista que representa los intereses de la patronal del estado. Lamentablemente esta lista sí obtuvo un triunfo en la seccional Capital, no por un crecimiento propio, sino por la crisis y fragmentación de los otros dos sectores verdes, uno apoyado por Michelli y otro por De Gennaro, que mostraron su incapacidad, tanto para dar respuesta a las luchas cotidianas, como para evitar el triunfo del kirchnerismo en CABA.
Ahora vendrá un tiempo donde habrá que ver, si finalmente el gobierno asume su derrota nacional o si se avanza a una división del gremio, al estilo de la CTA. Lo que surge claro, es que más allá de esta resolución, nuestro gremio se encuentra debilitado y fragmentado, por responsabilidad de los proyectos políticos que conducen a las distintas fracciones de la Verde, y que representan de una u otra forma, variantes de un viejo modelo sindical, que entre otras cosas se expresa en un estatuto que no permite la representación proporcional de las distintas corrientes, sin diferencias con lo que sucede en los gremios de la CGT.
Esta realidad, es la que determina la principal conclusión de las elecciones: hace falta construir en ATE una alternativa distinta e independiente de todos los sectores de la vieja conducción verde. Por esa convicción fue que decidimos presentar nuestra lista NARANJA LILA y tras los resultados reafirmamos el mismo norte. E invitamos a las honestas y honestos compañeros que han sido parte de la verde y que hoy ven su crisis y fractura, a animarse a dar el paso a construir algo nuevo por fuera de esa experiencia que no responde a las necesidades de las y los trabajadores estatales. Más allá de alguna experiencia muy puntual en alguna seccional donde militantes verdes conviven con sectores de izquierda y aún juegan un rol positivo frente al ajuste, lo esencial es la necesidad de fortalecer la construcción en ATE desde la izquierda y por fuera de las corrientes nacionales de la verde, tanto de las atadas al kirchenrismo como de fracasadas variantes de centroizquierda.
Otra conclusión de las elecciones es que hacía falta la unidad de todas las corrientes del sindicalismo combativo. Que en estas elecciones hubiera a nivel nacional tres listas separadas de izquierda debilita la pelea de miles de estatales. Como dijimos durante la campaña, nuestra lista le propuso a los compañeros de PO (cabeza de la Lista Bermellón) avanzar a un acuerdo pero no encontramos en ellos ninguna respuesta positiva. Por ese error sectario, pese a que la izquierda en tres listas refleja el apoyo de un sector importante de trabajadores, no alcanzamos de conjunto a aparecer como un polo mucho más fuerte y unificado, frente a las dos fracciones de la verde.
En este sentido, nuestra propuesta sigue en pie ahora en un marco pos elecciones; llamamos a la más amplia unidad y coordinación de los sectores del sindicalismo combativo para llevar adelante las luchas que vienen, para seguir recuperando juntas internas en todo el país y para reclamarle a la conducción electa de ATE Nacional la convocatoria urgente a asambleas, plenarios de delegados y a un congreso nacional abierto, que resuelva un plan de lucha unificado contra el ajuste y abra un proceso de amplio debate en la base para la reforma y democratización del estatuto de ATE.
Nuestra lista NARANJA LILA presentó candidatos de 9 provincias del país y de diversos municipios del Gran Buenos Aires. Desde esa importante base militante, a lo largo de la campaña fuimos conociendo nuevas y nuevos compañeros; a todas/os los invitamos a fortalecer la construcción de la NARANJA LILA y de la agrupación ALTERNATIVA ESTATAL en los lugares donde ya tenemos trabajo organizado, y a fundar nuevos trabajos de la agrupación en las provincias y ciudades donde hemos comenzado a dar los primeros pasos.
Al servicio de esta tarea, en Capital y el Gran Buenos Aires haremos el próximo viernes 25 de setiembre, una Asamblea Abierta de la NARANJA LILA, para debatir las conclusiones de las elecciones de ATE y las tareas que tenemos por delante frente al ajuste que se viene. Por eso invitamos a quienes nos votaron y comparten nuestras propuestas, a participar ese día de este evento y de los que se hagan en el mismo sentido, en distintas provincias del país.

Lista NARANJA LILA Agrupación Alternativa Estatal en la Corriente Sindical del MST

 

La Triple A, hija del gobierno de Perón

Por: Guillermo Pacagnini

Paca red

Sin dudas la Triple A fue la antesala de la dictadura en tanto y cuanto hubo una planificación desde el Estado que incluyó «zonas liberadas» para exterminar a parte de lo mejor de los luchadores obreros, estudiantiles, populares y dirigentes de la izquierda de aquella época. Fueron más de 1.500 asesinatos, 600 desapariciones y centenares de atentados. El PST, nuestro partido antecesor, sufrió en carne propia este accionar al igual que cientos de compañeros de otras organizaciones.
Sin embargo ninguno de los gobiernos que se sucedieron desde 1983 quiso investigar. El kirchnerismo, que hizo de los derechos humanos una de las banderas que despertó simpatías en franjas juveniles y de luchadores populares y de izquierda, puso un límite preciso en la memoria y la justicia que excluyó a la Triple A. Incluso cuando entre 2007 y 2008 en vida de Kirchner se abrió un amplio y positivo debate a partir de varias causas judiciales -en las que nuestro partido se presentó como querellante- que involu-craron a Isabel Perón y pusieron a la AAA en el banquillo de los acusados, el gobierno K cerró filas con la burocracia sindical y el aparato pejotista y se apresuró a contraatacar con una campaña para que las mismas no progresaran. Enojados, los gremialistas pegaron carteles que decían «No jodan con Perón». Es decir: mejor no investiguen, a ver si se descubre otra cosa…

Dos argumentos falaces

Hay frondosa literatura sobre la Triple A, incluso sobre su organigrama y las jefaturas de Rodolfo Almirón y Horacio Salvador Paino, entre otros siniestros personajes todos con prontuario en las FF.AA. o los servicios de inteligencia. Pero a la hora de considerar las responsabilidades políticas principales, surgen los argumentos falaces para cerrar la puerta a siquiera considerar que Perón fuera su mentor.
La primera falacia es que la Triple A comenzó a actuar después de la muerte del General. De ninguna manera. La cronología de atentados, secuestros y muertes recopilada por varias publicaciones lo desmiente de cuajo. La segunda falacia es que la responsabilidad política se agota en José López Rega o a lo sumo en Isabel Perón. Cuando «el Brujo» renunció forzado por una huelga general, se encontró un verdadero arsenal en su Ministerio de Bienestar Social. Sería infantil pensar que tamaña actividad delictiva no tuviera pleno conocimiento del presidente Perón, de quien López Rega fue su secretario privado durante décadas y luego su ministro estrella. La teoría del «cerco» sanitario tendido alrededor de Perón fue sostenida por sectores de la izquierda peronista hasta que el propio general los llamó «imberbes» y los echó de la Plaza de Mayo.

La única verdad es la realidad

Hay que abordar la formación de la Triple A como la versión más grotesca de un combo reaccionario que incluyó un progresivo recorte de las libertades democráticas operadas durante el gobierno peronista y que le allanó el camino a la dictadura genocida de Videla. La firma de los decretos de exterminio en 1975 que habilitaron la utilización del Ejército en la represión, las listas negras de artistas y luchadores obreros, populares y de izquierda, la intervención a varias universidades, las patotas sindicales, la Juventud Sindical Peronista, la CNU1, el CdeO2 y otras bandas conexas se demostraron componentes de un rompecabezas que tuvo en la Triple A su ejecutor principal y en el gobierno peronista su comando político.
Rodolfo Walsh, en aquella época militante montonero, denunció públicamente el organigrama jerárquico con las dos ramas fundamentales de la organización: la encabezada por Isabel y López Rega y las comandadas por los jefes policiales Villar y Margaride. Esta investigación fue confirmada años después por el fascista arrepentido Peregrino Fernández en su libro Crímenes en el Río de la Plata.
En los trabajos de Martín Caparrós y Eduardo Anguita, Miguel Bonasso y posteriormente de Sergio Bufano y Lucrecia Teixido también constan antecedentes de la banda y sobradas evidencias de la responsabilidad de Perón. La propuesta del general Perón, antes de ser reelecto presidente por tercera vez, de crear un somatén -grupo paramilitar catalán que luego daría origen a las falanges franquistas- está bien descripta en El presidente que no fue, libro de Miguel Bonasso. Lo mismo la masacre de Ezeiza, cuyo responsable el teniente coronel Osinde fue designado por el propio Perón y confirmado de inmediato como responsable de las relaciones militares, trabajando en colaboración con López Rega.

La «Orden secreta» de Perón

Cinco días después del asesinato de José Ignacio Rucci, burócrata secretario general de la CGT, en octubre de 1973 el Consejo Superior Peronista bajo la batuta del ya presidente Perón emite su «Documento reservado», luego conocido como «Orden secreta». En una reunión con gobernadores, burócratas sindicales y funcionarios, habilita a las patotas a que actúen contra «los marxistas» y define que hay que «impedir por cualquier medio» la proliferación de las corrientes políticas y gremiales clasistas. La confluencia de elementos de las fuerzas poli-ciales y de seguridad, militantes de organizaciones peronistas de derecha como el CNU y el CdeO y de las patotas armadas de los sindicatos están en el origen de la Triple A. Van gestando un comando central, financiado, armado y dirigido desde el Ministerio de Bienestar Social por López Rega, con el visto bueno de las patronales que quería «limpiar» de activistas sus empresas.
Estas bandas empiezan a accionar en común y a subordinarse a las Fuerzas Armadas. Dos ejemplos de ello son el llamado Operativo Independencia en Tucumán y la operación conjunta contra la heroica huelga de 60 días en Villa Constitución. Así los sectores operativos de la Triple A terminan integrados totalmente a los «grupos de tareas» de la dictadura, compartiendo el objetivo común de liquidar a una generación de luchadores obreros y populares.

Los partidos tradicionales, pacto de silencio

El pacto de silencio que se mantuvo todos estos años para preservar la responsabilidad de Perón y de burócratas sindicales y dirigentes políticos aún hoy en funciones no sólo es patrimonio de las diversas expresiones de la diáspora del PJ. También de la UCR, cuyo líder Ricardo Balbín denunciaba al activismo combativo como «guerrilla industrial», en sus diversas vertientes.
Por ello, cuando se activaron las causas judiciales en las postrimerías del mandato de Néstor Kirchner, se transformaron en una amenaza cierta de hacer desfilar en el banquillo a muchos funcionarios actuales del gobierno y dirigentes de otros partidos del sistema. Entonces cerraron filas junto a sindicalistas de la CGT para cajonear y sacar de los medios de comunicación un tema tan espinoso.
Si bien algunas causas como la que se tramita en Mar del Plata contra la CNU siguen activas, desde el gobierno de Cristina y de los demás candidatos ungidos por el establishment no se volvió a hablar más del tema.
Si realmente existiera voluntad política de avanzar se podrían reactivar los procesos para sacar a la luz toda la verdad sobre la Triple A y castigar a todos los responsables. Esclareciendo de una vez las responsabilidades políticas de la creación de la AAA, las listas de implicados, quiénes dieron las órdenes y quiénes las ejecutaron. Asimismo se debería disponer la inmediata apertura de todos los archivos de la época, tanto de la ex SIDE como de los servicios de inteligencia policiales y militares así como de los ministerios y sindicatos. Eso debe incluir el hacer públicas todas las «órdenes secretas» dictadas entonces.

El camino de la movilización

Es tarea de los luchadores impulsar la movilización unitaria lo más amplia posible para que la investigación sobre la Triple A y sus crímenes llegue hasta el final, para que el gobierno y el Estado pongan todos sus recursos a fin de que esto se logre y para llevar a la cárcel a todos los responsables y sus cómplices. Empezando por nuestros compañeros del PST asesinados por la AAA, nuestro compromiso es por todos los militantes que fueron víctimas de esa banda armada de ultraderecha.
Además, sostener la lucha por Memoria, Verdad y Justicia es otra forma de actuar contra la criminalización de la protesta social, contra el recorte de derechos y la mordaza que pretenderán imponernos, gane Macri o Scioli, para aplicar el ajuste que se viene.

Guillermo Pacagnini

isabelitaLopezRega

Se cumplen 40 años de la Masacre de La Plata

 Al anochecer del 4 de setiembre de 1975, Roberto «Laucha» Loscertales -un destacado dirigente estudiantil y miembro de la dirección regional del PST de La Plata- junto a cuatro militantes más, Adrianita Zaldúa, Hugo Frigerio, Ana María Guzner Lorenzo y Lidia Agostini, fueron interceptados por un comando de la Alianza Anticomunista Argentina, la Triple A. Los compañeros iban en un Renault Gordini a entregar dinero en apoyo al fondo de huelga de Petroquímica Sudamericana, que estaba tomada por sus trabajadores.

Los secuestran en pleno centro de La Plata, cerca de la Catedral, y los llevan a la seccional policial de la calle 56, entre 13 y 14. Allí los golpean duramente. Al «Laucha» lo desfiguran tanto que no se lo pudo velar a cajón abierto. Finalmente trasladan a todo el grupo a La Balandra, un descampado de Berisso en la costa del río, donde los acribillan a todos adentro del auto; a Ana María Guzner la matan fuera del vehículo.
Se ensañan con ferocidad. Adriana Zaldúa tenía 79 balas en su cuerpo. Esto ya había ocurrido con nuestros tres compañeros obreros masacrados el año anterior en General Pacheco. Es probable que se tratara de un pacto de sangre, por el cual todos disparaban para que nadie quedara ajeno al hecho y pudiera confesar en el futuro.

Más muertes de la Triple A

Los cadáveres aparecieron en la madrugada del viernes 5. Una vez hecha la identificación, el partido salió a repudiar el hecho. En el Ministerio de Obras Públicas provincial, donde trabajaban Frigerio y Zaldúa, los trabajadores paralizaron sus tareas. El compañero Oscar Lucatti, que también trabajaba allí, fue al local central del partido en La Plata y junto a Carlos Povedano, miembro del comité regional, que había ido a retirar los cadáveres, y a Patricia Claverie, una militante estudiantil, a la tarde salieron a repartir volantes.
Este grupo de compañeros también fue secuestrado en las calles céntricas de La Plata. Una banda con armas largas los subió a la fuerza a un Fiat, cuya patente fue denunciada. Luego de largas horas de búsqueda, que fue obstaculizada por la policía que ya tenía los cadáveres en su poder, nuestros tres militantes aparecieron fusilados.
En esos días La Plata se había convertido en un territorio liberado para las bandas fascistas. El Partido Socialista de los Trabajadores se había dirigido con el histórico abogado socialista Enrique Broquen y las hermanas de Adriana Zaldúa a la Casa de Gobierno bonaerense para entrevistarse con el gobernador Victorio Calabró, dirigente de la UOM que sucedió a Oscar Bidegain cuando la izquierda peronista fue desplazada por Perón de sus ubicaciones gubernamentales. No estaban Calabró ni tampoco sus ministros o secretarios. No había ningún funcionario político a quien hacer la denuncia y el reclamo.

Un contexto político complicado

El fusilamiento de ocho militantes del PST fue quizás uno de los más terribles actos terroristas de la Triple A y las bandas fascistas del gobierno peronista de aquellos años. No obstante, aún sigue impune.
A diferencia del primer golpe asesino que sufrió nuestra organización en aquellos años, la Masacre de Pacheco a fines de mayo del ’74 y ante la cual el partido pudo generar una amplia movilización de repudio, el brutal ataque de La Plata encontraba al país en un marco distinto. Si bien hubo paro en el Ministerio de Obras Públicas y en la Universidad, donde trabajaban los compañeros, su velatorio y entierro tuvieron que hacerse en un clima político adverso, bajo la amenaza de una tercera ola de secuestros.
La Masacre de Pache-co había sido parte de un giro reaccionario del gobierno del general Perón y su esposa Isabel destinado a golpear al movimiento obrero y también a restringir las libertades democráticas, incluyendo a la oposición patronal. Por eso hasta la UCR se pronunció en solidaridad con el PST. Ese giro fue frenado por la respuesta obrera que derrotó el plan del ministro de Economía de Isabelita, Celestino Rodrigo. Con quince días de movilizaciones y un paro general de 36 horas, la clase trabajadora había hecho saltar a López Rega y al mismo Rodrigo, debilitando al gobierno de Isabel.
Pero a partir de allí la burocracia sindical empezó un repliegue, que le permitió a los capitalistas, los gorilas y los jefes militares descargar las bandas asesinas contra el movimiento obrero y la izquierda, como un prólogo del golpe contrarrevolucionario que vendría en marzo del ’76.
Esa traición, más el rol adverso que jugaban las acciones guerrilleras descolgadas de las luchas obreras y populares en un cuadro donde las bandas fascistas seguían golpeando, generó una importante confusión en el movimiento de masas. Esto impedía una respuesta contundente que unificara la resistencia a los planes de ajuste del nuevo ministro de Economía Antonio Cafiero, cuyo objetivo era que los trabajadores pagaran el costo de la crisis.

¡Compañeros del PST, presentes!

A 40 años de la Masacre de La Plata, desde el MST-Nueva Izquierda seguimos recordando y honrando a nuestros mártires. Ellos son parte del centenar de compañeros y compañeras del PST detenidos-desaparecidos. Jóvenes trabajadores y estudiantes, formaron parte de la generación combativa de los ’70 que luego con el golpe militar y la dictadura genocida pagaría el enorme precio de 30.000 vidas de militantes populares.
No por repetidas ciertas palabras dejan de ser válidas. El mejor homenaje que hoy podemos rendirles a los ocho compañeros asesinados en La Plata es redoblar nuestro compromiso y nuestra militancia cotidiana por el socialismo y la revolución.

Fueron grandes porque grande era su militancia por el socialismo

Como lo publicó en aquellos momentos Avanzada Socialista, el periódico del PST, Adriana Zaldúa, Patricia Claverie, Lidia Agostini, Oscar Lucatti y Ana María Guzner Lorenzo eran militantes de base, y Roberto Loscertales, Claudio Enrique Povedano y Hugo Frigerio eran dirigentes políticos y sindicales. Todos ellos dieron su vida por la causa de la revolución socialista.
Roberto «El Laucha» Loscertales. Tenía 31 años. Era miembro de la dirección regional del PST platense. Entró al partido en 1967 cuando estudiaba Ingeniería y fue el fundador de nuestras agrupaciones estudiantiles en la ciudad, por lo que era un dirigente reconocido. En 1972 dejó la facultad para recorrer el país para lograr, junto a otros compañeros, la legalidad del partido. Fue obrero de Astilleros Río Santiago, de donde fue despedido por impulsar la solidaridad con la lucha de Propulsora Siderúrgica. Dirigente natural, rápidamente se ponía al frente de los lugares donde estaba estructurado. Al momento de su muerte estaba apoyando la lucha de Petroquímica.
Hugo Frigerio. Había ingresado al PST en 1973 con las grandes movilizaciones de estatales, de las que fue un importante dirigente. Tenía 30 años. Integraba la comisión interna del Ministerio de Obras Públicas platense. Fue candidato en las elecciones y dirigente del frente partidario de estatales. Dos veces había escapado de atentados contra su vida.
Lidia Agostini. Había entrado recientemente al partido luego de recibirse de odontóloga. Fue de las primeras militantes del frente de profesionales. Con 27 años, trabajaba en un dispensario municipal de La Plata.
Ana María Guzner Lorenzo. Ingresó al PST en 1973. Fue delegada de la Asociación de Trabajadores de la Universidad de La Plata. Trabajó en la Universidad durante 11 años hasta que la «misión Ivanissevich» la despidió. Luego ingresó como empleada en el Consejo de Profesionales de Economía bonaerense.
Adriana Zaldúa. Entró al partido en 1971 y tenía 22 años. Intervino en las movilizaciones de solidaridad con los trabajadores bolivianos y participó en la lucha que logró desalojar a los grupos fachos de la facultad. En el ’74 fue a Quilmes para participar en la formación de la Juventud y el trabajo docente. Había vuelto a La Plata y estaba militando en Arquitectura cuando fue asesinada.
Patricia Claverie. Se había ligado al PST en la ciudad de Bahía Blanca como activista del movimiento estudiantil. Luego viajó a La Plata a estudiar Ciencias Naturales, mientras trabajaba en el Senado provincial.
Carlos Enrique «Dicki» Povedano. Entró al partido en la Facultad de Ciencias Económicas en 1971. Organizó a sus compañeros de la Dirección de Previsión Social de la Nación, convirtiéndose en un dirigente destacado del sector. Era miembro de la dirección regional del PST de La Plata.
Oscar Lucatti. Ingresó al PST en 1972, en la preparación de las campañas electorales. Inició la construcción de la Juventud Socialista de Avanzada en Ensenada. Era delegado del Ministerio de Obras Públicas.

Gustavo Giménez

laplata

Ni Scioli ni Macri. Elegí una Nueva Izquierda

Faltan 20 días para las PASO del 9 de agosto y la campaña electoral esta entrando en la recta final. 

GP

Escribe Guillermo Pacagnini

Macri sufrió un serio traspié en su carrera hacia octubre: su alianza se llama Cambiemos… y casi lo cambian a él. A su vez Scioli recita el libreto de Cristina, mientras hace cuentas. No sea que en el balotaje nacional se junten todos contra él, como le pasó a Larreta o le iba a pasar a su mentor Carlos Menem. Massa, en medio de la crisis y la chatura, conserva cierto núcleo de «voto duro» y se sostiene tercero. Stolbizer apela a «la decencia», pero los números la colocan bien por debajo de la tradicional performance de la centroizquierda.
Los empresarios y el establishment hacen lo todo lo posible para hacernos creer que sólo hay dos. Intentan polarizar… entre Drácula y el Hombre Lobo. Pero ambos tienen historias y propuestas muy parecidas, hasta para mentir. El último trompo de Macri lo llevó a robar parte del discurso K buscando distanciar su imagen del discurso de derecha clásico y empresarial. ¿Será que se volvió «progre»?
Por su parte, Scioli ha anunciado la creación de un Ministerio de Derechos Humanos… en la misma semana que con Cristina anunciaron que ahora las fuerzas represivas tendrán autonomía operativa para llegar rápido a cualquier lugar del país a restablecer el «orden».
Pero son todos muy parecidos. Aunque intenten ocultarlo, están preparando un fuerte ajuste para cuando gobiernen. Como decía Menem, «si digo lo que voy a hacer nadie me votaría».

No hay un «mal menor»: son dos males

Los Macri se fueron para arriba en la dictadura, cuando Cavallo estatizó la deuda privada. En los ’90 ganaron aún más. Luego Mauricio ganó el gobierno porteño y ahora quiere la Rosada. Siempre privatista y de derecha. Si le tenés bronca, nosotros también.
¿Pero vos creés que Scioli es muy distinto? Fue vice de Menem cuando entregó el país y le sigue teniendo respeto y cariño. Hasta hace poco los K hablaban pestes de él. Pero Cristina anuló la interna de un plumazo, pateó a Randazzo e impuso a Scioli como candidato del FpV. Y esa es la operación política del kirchnerismo: borrar al Scioli conservador y reinventarlo progresista, poniendo a Zannini de vice para «dar garantías» a los votantes kirchneristas con bronca por la candidatura de Scioli. Otro verso. En este sistema político el que tiene la firma es el presidente: los vices están pintados.
Scioli es otro neoliberal, como Macri. No se volvió progresista, sino que falsos progresistas lo apoyan para seguir currando. Por eso no hay un «mal menor»: tanto Drácula como el Hombre Lobo son dos males. Los dos van a gobernar en contra tuyo.

Votá una nueva izquierda con propuestas

Con Macri, Scioli y Massa, en este país derecha sobra. Y la centroizquierda de medias tintas ya no va más. Lo que hace falta son cambios de fondo. Por eso te proponemos que uses tu voto para fortalecer un nuevo proyecto político de izquierda, unitario y con vocación de poder.
Encabezados por la fórmula presidencial Alejandro BodartVilma Ripoll, llevamos candidatos luchadores en 22 provincias del país. ¡Apoyanos con tu voto en agosto para poder participar en octubre!

   Guillermo Pacagnini

Nuestras propuestas para el país

  • Chau bajos salarios y jubilaciones. Paritarias libres. Salario mínimo igual a la canasta familiar, actualizado según la inflación. Abajo el impuesto al salario. Por el 82% móvil real; aumento de las jubilaciones, pensiones y planes sociales.
  • Chau precarización. Trabajo digno para todos. Basta de tercerizaciones en el Estado y pase a planta de los contratados. No a los despidos y suspensiones: reducir la jornada laboral sin rebaja salarial y, si no, nacionalizar la empresa con control de sus trabajadores.
  • Chau corporaciones, saqueo y contaminación. Anular el pacto Chevron-YPF, prohibir el fracking y la megaminería. Fuera Monsanto y su ley de patentes: banco público de semillas. Reforma agraria, sin agrotóxicos, transgénicos ni deforestación. Devolución de sus tierras a los pueblos originarios. Menos cemento urbano y más verde.
  • Chau femicidios y violencia de género. Presupuesto de emergencia para refugios, campañas, asistencia integral y subsidios a las mujeres víctimas. Educación sexual, anticoncepción y derecho al aborto. Separar la Iglesia del Estado. Cupo electoral del 50%.
  • Chau postergación a la juventud. Plan de inclusión educativa y de primer empleo. Promoción y acceso a la cultura, el arte y el deporte. Alto al machismo; igualdad real para la comunidad LGBT. Despenalizar el uso de marihuana y el autocultivo. Democratización de las universidades.
  • Chau privilegios políticos. Que el presidente, gobernadores, diputados y todo funcionario político gane como una directora de escuela, mande sus hijos a la escuela pública y se atienda en el hospital público. Revocar el mandato al que incumpla sus promesas.
  • Chau ajuste a la salud y educación públicas. Más fondos para salarios, infraestructura y aumento de personal. Anular los subsidios a la educación religiosa y privada. Priorizar la prevención y la atención primaria. Producción pública de medicamentos y vacunas.
  • Chau déficit habitacional. Basta de especulación inmobiliaria. Plan nacional de viviendas populares, con créditos a tasa cero. Ley de alquiler social, con garantía estatal y subsidios. Urbanización efectiva de las villas.
  • Chau burocracia sindical. A los dos mandatos, que los dirigentes vuelvan a trabajar. Por nuevos delegados, combativos y que consulten a las bases en asambleas. Libertad y democracia sindical; proporcionalidad en las conducciones.
  • Chau dependencia. No pago de la deuda externa y auditoría. Reactivar la industria ferroviaria y naviera estatal. Para evitar la fuga de capitales: nacionalizar el comercio exterior y la banca. Embargo a las multinacionales que saquean nuestro petróleo en Malvinas. Desarrollo científico y tecnológico soberano. Unidad con los pueblos de Latinoamérica.
  • Chau inequidad fiscal. Basta de impuestazos y tarifazos al pueblo. Anular el IVA a la canasta familiar. Gravar con tasas crecientes a las corporaciones y los bancos, el juego y la renta financiera, hoy exentas.
  • Chau mano dura. Seguridad preventiva, sin represión social. Fuera Milani y Berni. Elegir los comisarios por voto popular. Shock de inclusión para los jóvenes «ni-ni». Amnistía a los luchadores procesados. Derecho a la sindicalización policial. Disolver la SIDE y desmantelar el aparato represivo.
  • Chau justicia ciega y abuso de poder. Elegir los jueces y fiscales por voto popular, en elecciones separadas de los cargos políticos. Juicios por jurados populares. En los temas clave, plebiscitos y consultas vinculantes para que el pueblo decida.
  • Chau impunidad. Lucro privado + no control estatal = corrupción y muerte. Reestatizar los trenes y demás servicios públicos con control social. Que los delitos por corrupción no prescriban; cárcel y embargo a todos los corruptos.

– See more at: http://as.mst.org.ar/2015/07/22/ni-scioli-ni-macri-elegi-una-nueva-izquierda/#slider-home

Ripoll y Pacagnini visitaron Cañuelas: “Fernández y Domínguez se pelean por la boleta pero no proponen ninguna salida para los problemas del pueblo bonaerense”

Vilma Ripoll candidata a Gobernadora y Guillermo Pacagnini a Diputado Nacional por el MST Nueva Izquierda recorrieron en el día de ayer los medios de prensa y dialogarom con vecinos de Cañuelas.

Ante las mediáticas “peleas” entre Aníbal, Domínguez y Espinoza, postulantes por el FPV dijeron: “Se ‘pelean’ por las boletas, ahora por las encuestas, pero no tienen propuestas ni se pelean por proyectos para resolver los dramas del pueblo bonaerense”.

Finalizaron diciendo: “Gobiernan la provincia hace 25 años, antes con Menen, ahora con Scioli y Cristina en un ajuste permanente que deja pobre al pueblo del distrito más rico. Nosotros sí tenemos propuestas para cambiar la provincia para la juventud, la educación, la salud, la violencia de género y el medioambiente. Y las expresamos en cada reclamo a diario”.

Disputar el espacio para esta Nueva Izquierda

Paca red

Escribe Guillermo Pacagnini

Venimos de elecciones locales que van marcando el cuadro político del país. A la luz de los resultados, hay que sacar conclusiones para lo que se viene. En un contexto nacional con dos variantes similares jugadas a polarizar pero que no entusiasman, igualmente queda un espacio abierto. Ante el divisionismo de la izquierda sectaria, se confirma la tarea de ganar votos para nuestro proyecto político de Nueva Izquierda.

El país está inmerso en un momento clave, de cambios políticos. El establishment quiere un nuevo gobierno que aplique más ajuste y recorte derechos sociales con tal de sostener los altos niveles de ganancias del empresariado y la banca. Por eso apuestan centralmente sus fichas a dos candidatos del sistema, como garantía de continuidad.
En ese marco se dan luchas sociales importantes, entre ellas la de los choferes de la Línea 60, los metalúrgicos de Acindar en Villa Constitución, los docentes de la Provincia de Buenos Aires, las tomas de colegios secundarios en Capital. Son el anticipo de lo que se va a venir cuando el nuevo presidente intente avanzar contra el pueblo trabajador y la juventud.

Polarización entre socios, sin ganador nacional

Tras los resultados de Córdoba y Capital Federal se confirmaron datos políticos que ya mostraban las votaciones anteriores en Santa Fe, Salta, Mendoza y otras.
En primer lugar, se repiten triunfos de los oficialismos locales. Así lo vimos con el salteño Urtubey, el Frente Cívico en Santa Fe, Cornejo en Mendoza, Schiaretti en Córdoba y Rodríguez Larreta en Capital.
Lograron montar e imponer escenarios de polarización entre los principales candidatos del sistema en cada distrito. Todo a costa de multimillonarias campañas publicitarias, incluida la utilización de fondos públicos y la influencia de los grandes medios de comunicación.
El oficialismo nacional no tuvo buenos resultados. Los K aseguraron que estaban altos en Córdoba y quedaron lejos de la disputa. En Capital salieron terceros cómodos, desplazados por ECO afuera del balotaje. En las 11 elecciones realizadas hasta ahora suman, en promedio, sólo un 30% del electorado.
Sin embargo, las fuerzas opositoras tampoco pueden celebrar demasiado. El PRO ganó la Capital como era cantado, pero debe ir a segunda vuelta contra Lousteau. Hay que recordar que el macrismo viene de no llegar en Santa Fe ni en Córdoba. Ni hablar de Massa, ya que el triunfante Schiaretti es aliado de su contrincante De la Sota.

Kirchnerismo sciolista

Por el lado del Frente para la Victoria no todas son rosas. La imposición de Scioli como único candidato K, más allá de que Zanini vaya como vice, fue una definición controvertida.
Como sucesor de un espacio que se autodefine como nacional y popular, Cristina impuso a un referente ligado desde siempre al PJ tradicional y los poderosos de este país. La reivindicación de Menem ha sido el acto de mayor sinceridad política de Scioli en esta campaña.
Aunque en las listas vayan sectores con otros discursos y perfiles, todo el respaldo que logren será colectora de un político de derecha, que acompañó a Menem y luego a Duhalde. «Un hombre de las corporaciones», según decían ellos mismos hasta hace poco. Un proyecto similar al de Macri y ni por casualidad de independencia nacional ni de unidad latinoamericana.

El espacio a izquierda y el error de fragmentar

Pese a la gigantesca campaña para instalar polarización entre candidatos del sistema, una importante franja de la sociedad resiste esa presión y busca un cambio apoyando a la izquierda en sus distintas expresiones. Así se vio en las anteriores votaciones y también en las de este fin de semana.
Dentro de este proceso a izquierda, el FIT logra mayor espacio. Pero profundiza su equivocado sectarismo. Además de descalificar siempre al MST y otras corrientes que no integramos ese espacio, crece la división entre los propios socios del FIT. El PO y el PTS no sólo se enfrentan en una interna nacional feroz, sino que aun en los distritos donde van juntos hacen actos separados y donde logran cargos forman bloques separados.
El FIT rechazó nuestra propuesta de una gran coalición de toda la izquierda, única posibilidad de avanzar como opción de gobierno. Por eso cientos de miles terminan votando a candidatos del sistema porque no ven una alternativa fuerte para que la izquierda llegue a gobernar.
Todo lo que está pasando en Grecia y el triunfo del NO al ajuste sólo se explican porque allí gobierna una amplia coalición de izquierda, Syriza, que logró la unidad necesaria para desplazar del poder a los políticos capitalistas. Similar es el ejemplo de Podemos en España.
Por eso en la Argentina estamos construyendo esta Nueva Izquierda, unitaria y con vocación de gobierno. Encabezados por la fórmula presidencial Alejandro Bodart-Vilma Ripoll, en nuestras listas llevamos candidatos de 22 provincias. Y tenemos propuestas de fondo para los principales problemas del país.
Ahora la tarea planteada en cada lugar de trabajo, en cada escuela y universidad, en cada barrio, es lograr muchos votos para fortalecer este proyecto socialista, ecologista y feminista.

  Guillermo Pacagnini

Paro y Marcha CTA, Pacagnini: “Este ajuste lo aplica Scioli y lo avalan Macri y Massa”

Previamente a la marcha de la CTA bonaerense, Guillermo Pacagnini Secretario General de CICOP, directivo de CTA y candidato a diputado nacional por el MST Nueva Izquierda declaró: “Hoy hay un fuerte reclamo de trabajadores estatales, de salud, judiciales y docentes, junto a organizaciones barriales, demostrando lo que denunciamos a fines de 2014, que el presupuesto se está agotando y que pretenden que la variable de ajuste sigan siendo los trabajadores y el pueblo”

Pacagnini prosiguió: “ahora que hay campaña y abundan las falsas promesas que no oculten la responsabilidad compartida: este presupuesto lo votaron los legisladores de Scioli, Macri y Massa, demostrando que no hay diferencias de fondo entre sus proyectos ”

Pacagnini finalizó reclamando: “hay que dar vuelta la taba para que haya plata para el salario y las condiciones de trabajo que reclaman los trabajadores y para aumentar  los planes sociales y generar trabajo genuino. Se necesita repudiar la deuda pública usurera y concretar una reforma impositiva progresiva para que paguen los ricos que no ponen un solo peso y encima el estado los subsidia”